Publicidad

El primer día de fiestas en Sepúlveda, coincidiendo con el 23 de agosto, se celebró la fiesta de ‘El Diablillo’, declarada durante este año Manifestación Tradicional de Interés Cultural Provincial por parte de la Diputación de Segovia.

Como manda la tradición, los ‘diablillos’ fueron liberados de la iglesia de San Bartolomé y empezaron a correr por las calles, atestadas de gente. Seguidamente, recordando la historia del Santo, que los liberó para después volverlos a capturar, los ‘diablillos’ regresaron a la iglesia.

No siempre la fiesta de ‘El Diablillo’ se celebra durante las fiestas patronales, solo cuando coincide con el 23 de agosto, lo que provocó que en esta edición el público fuera mayor, llenando calles y plazas.
Tras esta celebración, Sepúlveda inició con fuerza las Fiestas de los Toros 2018. Hasta el próximo martes, la villa se llenará de vecinos y visitantes, que participarán en las actividades organizadas. Para la jornada de hoy sábado, a las 9.30 horas tendrá lugar el tradicional encierro, por las calles Alfonso VI, Barbacana, Plaza de España e Isabel la Católica, seguido de la suelta de vaquillas. Los más pequeños también tendrán su momento de toreo, con el encierro infantil a las 12.30 horas. Los mismos novillos del encierro diurno serán lidiados por la tarde, a las 18.30 horas.


UN ENCIERRO RÁPIDO Y LIMPIO

Puntual a las nueve y media comenzó el primer encierro de las fiestas de Sepúlveda. Encierro de los novillos de la ganadería de Herranz López de Ávila que, aun siendo bastante pequeños, hicieron las delicias de los mozos y de los espectadores que asistieron. Fue un encierro rápido, muy apretado a las talanqueras los novillos y los mansos, que pasaron rozándolas por la plaza de Sepúlveda —haciendo pasar un mal rato a algún mozo—, para luego abrirse y coger el camino de la plaza, llegando a entrar sin dificultad en los toriles. Con la posterior suelta de vaquillas para disfrute de los recortadores experimentados y de los mozos de la villa y alrededores.