Capilla de Santo Tomé, objeto de restauración cuando se adjudiquen las obras por la Junta de Castilla y León./ c. n
Publicidad

Uno de los templos más significativos de la villa de Cuéllar es la Capilla de Santo Tomé, que toma especial relevancia durante las fiestas o Semana Santa, y acusa un estado de deterioro severo. Por ello, en 2017 y durante la acogida de Las Edades del Hombre en Cuéllar, se realizaron obras en la iglesia de San Martín y se concedieron las de la capilla, que ahora han salido a licitación por la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León, que sufraGArá la intervención.

Un total de doce empresas concurren a la adjudicación de estas obras, cuyo presupuesto base de licitación asciende a 147.497 euros. Iniciado el proceso, en breve se conocerá cuál de las doce empresas realiza la oferta más conveniente y es la adjudicataria de la necesaria intervención. La sede de la patrona de la villa requiere actuaciones centradas en las cubiertas y en los muros perimetrales, además de en su interior, que presenta un gran deterioro en sus pinturas y revestimientos. Conjuntamente, se va a realizar un estudio arqueológico. Algunas de las patologías descritas en la memoria del proyecto básico abarcan un anexo que da acceso al camarín, cuya cubierta está en muy mal estado debido a refuerzos realizados a lo largo de la historia. Su estructura, como se puede comprobar en las fotografías de dicha memoria, está desplazada, apuntalada y presenta un alto grado de pudrición. Otra de las partes sobre la que se actuará es el cuerpo de la sacristía que da acceso a la cripta, lugar utilizado por el párroco. Problemas visibles tanto en el exterior como en su interior revelan que hay partes de la construcción totalmente disonantes con el conjunto, como detallan los arquitectos. La propia estructura está ocasionando en los muros distintas grietas, y varias de consideración, sobre todo en la parte superior derecha. En todo momento, en el documento se hace hincapié en “un estado de deterioro importante”, tanto de la cubierta como del resto de partes y espacios. Las humedades en los muros perimetrales de la capilla, tras un estudio, han determinado la actuación que se llevará a cabo en ellos. Muros como el del anexo ya mencionado, de cara a la carretera, presentan humedades muy visibles. A este efecto, se va a realizar una canalización de las pluviales y un drenaje también perimetral.

UNA JOYA HISTÓRICA CUELLARANA

La restauración de la Capilla es una buena noticia para todos los cuellaranos, que guardan una estrecha relación con este monumento. Como otros templos d ela localidad, data de 1272. Se habla de que pudo construirse a finales del siglo XII y no del XIII, pero no hay información concreta que lo atestigüe debido a un lapsus de tiempo de referencias escritas. Con esta intervención tan completa se pondrá a punto un valioso monumento de la villa que hasta ahora solo se visita puntualmente.