Patricia Riquelme, en su despacho. / G. Herrero
Patricia Riquelme, en su despacho. / G. Herrero
Publicidad

PATRICIA RIQUELME. CODIRECTORA-CONSERVADORA DEL PARQUE NACIONAL SIERRA DE GUADARRAMA.

Dice el director general de Medio Natural de la Junta, José Ángel Arranz, que en lo relativo al Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama ha llegado “el momento de la verdad”, el de presentar alegaciones al documento y proceder a su estudio y resolución. En ese maremágnum se encuentra Riquelme, consciente del trabajo que tiene por delante este año, sumamente complejo, de hacer cumplir las leyes superiores y, al mismo tiempo, intentar armonizar los variopintos intereses de los afectados. Confía en que a final de año esté todo aprobado.

Pregunta.- En el último Patronato del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama surgieron voces críticas con la inversión de la Junta de Castilla y León en este espacio, en comparación con la de la Comunidad de Madrid. ¿Podría dar cifras al respecto?
Respuesta.— Es algo ya sabido, pues existe una memoria anual de las actuaciones. Y ese documento se presentó al Patronato. La inversión prevista de la Junta de Castilla y León en 2018 es de 546.262 euros. A esa cantidad habría que añadir el dinero de la Comisión Provincial de Montes, gestionado desde el Servicio Territorial de Medio Ambiente de Segovia, que son otros 173.000 euros. Y luego está la inversión del Organismo Autónomo Parques Nacionales, que da tres millones de euros para el territorio de Castilla y León en el Parque Nacional, si bien la mayor parte de ese dinero va al Centro Montes y Aserradero de Valsaín (…) Estrictamente, la Junta dedica 546.262 euros al Parque Nacional. Es verdad que esa inversión no es comparable con la de la Comunidad de Madrid al Parque Nacional, que ronda los 4,4 millones de euros, pero no se puede obviar que la gestión de Madrid es diferente. Ellos tienen contratas de servicios, una serie de centros de visitantes… Y la capacidad económica de la Comunidad de Madrid tampoco tiene mucho que ver con la de Castilla y León…
— En relación al Parque Nacional, Madrid y Castilla y León parten de situaciones diferentes, ¿es cierto?
— Madrid tiene una problemática diferente a Castilla y León, y para abordar esa problemática ellos tienen que hacer un esfuerzo mayor que nosotros. Su presión sobre el Parque Nacional es mayor, al menos a nivel global, aunque aquí también tenemos zonas con bastante presión.
—¿Cuántas personas pasan cada año por el Parque Nacional?
—Los estudios realizados indican que rondan los 2,7 millones de personas en el conjunto del Parque Nacional. En Segovia no puedo decir números concretos, pues se está haciendo ahora ese trabajo, con Big Data de telefonía móvil, pero sí se sabe que la zona que tiene más afluencia es el valle de Valsaín.
— ¿Ha percibido un aumento de visitantes en la vertiente segoviana desde la declaración del Parque Nacional?
—En determinadas zonas sí se ha registrado un incremento. El valle de Valsaín, por ejemplo. En otras zonas no se nota tanto. En las más alejadas o de más difícil acceso no se ha notado mucho.
— ¿Hay cada vez más empresas de actividades de ocio y tiempo libre dentro del Parque Nacional?
— Sí que han aumentado este tipo de empresas. Pero si contribuyen al desarrollo de la zona y ambientalmente no hacen ningún daño, desde la Junta posibilitaremos que hagan sus actividades (…) He de advertir que antes este tipo de empresas no pedían ninguna autorización para sus actividades, por lo que resulta difícil cuantificar su crecimiento. En cualquier caso, resulta obvio que una actividad tiene más atractivo si se desarrolla en un Parque Nacional, así que es lógico su auge.
—Hablemos del Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) del Parque Nacional, cuyo periodo de exposición pública acaba el 1 de marzo. ¿Se han recibido ya muchas alegaciones?
— De momento, han entrado unas 20. La mayoría lo deja para el final, así que llegarán más. Además se ha dado un plazo muy amplio para que la gente lo analice y pueda decir lo que estime.
—Desde la Junta, cada vez que se habla del PRUG, sale a relucir la palabra diálogo…
— Yo lo que puedo hacer es invitar a la gente que se considere afectada a presentar alegaciones hasta el día 1. Nosotros las estudiaremos. Lo que se pretende es llegar a un documento lo más consensuado posible, con el texto socialmente más aceptado. Pero es verdad que hay muchos intereses contrapuestos y así es difícil que algo sea del gusto de todos. Con intereses contrarios, siempre va a haber alguien que no se quede conforme (…) Por otra parte, esto no es solo un asunto entre los interesados y una administración, también tenemos que llegar a un consenso las dos comunidades autónomas, con la intención de responder a los problemas que tenemos en las dos vertientes.
—Una de las críticas más feroces que se escuchan en la calle es que el PRUG permite la recogida de setas, pero sin salirse de los caminos, lo que resulta una incongruencia…
—El documento, como todo, es mejorable. Sobre este punto concreto tengo que decir que en los espacios naturales protegidos el criterio general es que no se salga de los senderos. Dicho esto, la intención es hacer una salvedad para que en la zona donde no tiene ninguna repercusión salirse de los senderos, la gente en poder de su permiso de recolección de setas pueda desarrollar esa actividad. No creo que se vaya a poner ninguna pega por ese lado.
— ¿Se ha indemnizado ya a algún coto de caza por abandonar esa actividad dentro del Parque Nacional?
— Quien tiene que hacer los expedientes de indemnización por cese de derechos o de actividad es el Estado. Se que titulares de derechos han iniciado conversaciones con el Estado, pero todavía no se ha llegado a un acuerdo (…) En el caso concreto de La Granja, ni el Ayuntamiento ni la sociedad de cazadores son titulares de esos derechos, con lo cual no corresponde ninguna indemnización. El titular es el Estado, y no se va a indemnizar a sí mismo.
—¿El PRUG prohíbe la caza y la pesca?
— El PRUG lo que no puede es entrar a hacer ninguna modificación de cuestiones establecidas en la normativa básica del Estado. El tema de la caza ya viene establecido en la Ley de Parques Nacionales, en la Ley de Declaración del Parque Nacional Sierra de Guadarrama y en el Plan Director. Ese es nuestro marco y de ahí no podemos cambiar nada.
— La gente que practica vuelo sin motor en Fuentemilanos está preocupada, pues intuye que se prohibirá esa actividad…
—En el documento inicial se dice que esa actividad es incompatible con el Parque Nacional. Me consta la preocupación de esa gente. Yo los he invitado a que presenten una alegación cuantificando la repercusión económica de su actividad, y que intenten demostrar que esos vuelos no tienen repercusiones ambientales.
—Cambiando de tercio, en Segovia se habla mucho de construir un pantano, y hay quien quiere buscar una alternativa al proyecto del Ciguiñuela. Dígame, ¿se podría construir un pantano en el Parque Nacional?
— No.
— Así, de forma tajante…
— En un Parque Nacional no se admiten infraestructuras. Lo dice la ley.
— Volvamos de nuevo a la actividad diaria en el Parque Nacional. ¿Qué actuaciones hay previstas para 2018?
— Las actuaciones de 2018 se centran en temas de planificación. Aprobar el PRUG es muy necesario, y lleva mucho tiempo de trabajo… Por otra parte, se va a trabajar en restauración de hábitats de alta montaña, para conservar determinadas aves que con el cambio climático sufren problemas; también se continuará con un proyecto piloto para conservación de anfibios; y se quiere avanzar en otro proyecto en la reserva natural fluvial del río Eresma. Aparte de todo esto, continuaremos con el seguimiento de diferentes especies, como el buitre negro y el águila imperial ibérica.
—¿Alguna inversión ‘estrella’?
— El Estado va a firmar un convenio con la Junta para reformar un antigua casa forestal, en El Espinar, la casa de Cerrillos. Este año se elaborará el proyecto de su rehabilitación. Por otra parte, la Comunidad de Villa y Tierra de Pedraza ha solicitado la rehabilitación del refugio de Navafría, un asunto sobre el que deberá pronunciarse el Patronato.