Varios miembros de la institución provincial en el Museo Pedagógico.
Varios miembros de la institución provincial en el Museo Pedagógico. / E. A.
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Una antigüedad de más de 40 años; cerca de 400 socios, alta implicación en su ámbito y el desarrollo de importantes proyectos culturales como la conmemoración del 90 aniversario del proceso que dotó a los vecinos de Otones de Benjumea de tierras propias o la puesta en marcha de los museos Pedagógico y Etnográfico, han sido los argumentos en los que se ha basado el jurado de los premios Diputación para otorgar este año el galardón en la modalidad de Cultura a la Asociación El Corralón de Otones de Benjumea.

El colectivo forma parte intrínseca de la historia reciente de la localidad, dependiente del Ayuntamiento de Torreiglesias. Su presidente, Juan Francisco Cerezo, expresa “satisfacción” y estar “muy contento” por la distinción. Coincide en apuntar los motivos principales por los que les ha sido concedido el premio y destaca el papel que desempeñan las asociaciones en el ámbito rural como complemento además a la labor que hacen las instituciones públicas. “La labor de los grupos socioculturales es fundamental para mantener vivo el aliento en los pueblos”, apunta.

La andadura de varias décadas implicando a muchos vecinos, a otros que lo fueron y que no siguen residiendo en el pueblo por diferentes motivos, hacen destacar al presidente de la asociación la claves para su permanencia: “Se resumen en dos ideas: fidelización y compromiso. Eso es lo que facilita la labor y hace que se superen las dificultades. Sobre todo, fidelización con la gente joven, que son el futuro, y la exteriorización de las actividades, es fundamental que el trabajo que se haga se vea, tenga una repercusión”.

A lo largo de su dilatada trayectoria han sido innumerables las actividades que ha desarrollado la Asociación El Corralón. Pero tres son sus principales emblemas: la puesta en marcha de los museos y la celebración del 90 aniversario de la primera aplicación del modelo de reforma agraria de Primo de Rivera que pasó a la Historia como ‘El Caso de Otones de Benjumea’.

En mayo de 1928 culminó el proceso por el cual los vecinos de Otones de Benjumea pudieron ser propietarios de las tierras que trabajaban. El proceso, liderado por el entonces Director General de Acción Social, Luis Benjumea —que por este motivo puso apellido al nombre del pueblo— y hombres y mujeres de Otones, supuso toda una revolución social y administrativa.

El Museo Pedagógico ‘La última escuela’, alberga una colección compuesta por más de 25.000 objetos escolares, entre libros, mobiliario, juguetes etc. que reflejan los métodos educativos de las antiguas escuelas. Por su parte, el Museo Etnográfico, reúne 5.000 piezas antiguas.