Quien pone puertas al campo

El equipo Roca de la Guardia Civil de Segovia detuvo el año pasado a 30 personas por delitos cometidos en el ámbito agrario

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Un agente del Equipo Roca de la Guardia Civil con varias toneladas de piñas robadas
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Cuando se cumplen 175 años de la creación de la Guardia Civil, uno de sus últimos equipos de especialistas creados en su seno recupera el sentido primitivo del nacimiento de este Instituto Armado, como era proteger el patrimonio del medio rural. Se trata del Equipo Roca, creado en 2013 con una unidad en el acuartelamiento de Cuéllar, y con la incorporación posterior de otra unidad en Segovia capital en febrero de 2018. En total lo integran siete miembros, todos agentes cuya misión es luchar contra los robos en las explotaciones agrícolas.

El fruto de su trabajo mejora cada año. Así lo revelan las estadísticas, con 30 personas detenidas en 2018. En 2014, el primer año completo de actividad del grupo, hubo 22 detenciones en la provincia de Segovia. De forma complementaria también ha disminuido el número de robos en el medio rural.

Además, en el balance anual de este equipo, figuran las 10 denuncias formuladas, la celebración de 95 reuniones con distintas asociaciones, sindicatos y cooperativas agrarias en materia de formación, o las 380 entrevistas personales. Todo ello hace que el Equipo Roca sea un nuevo referente para los agricultores y ganaderos de la provincia, con cuyos agentes tienen trato directo los profesionales del campo.

Entre las actuaciones más destacadas el año pasado se encuentran las detenciones por robo y receptación de más de 100.000 kilogramos de piñas en la localidad de Villaverde de Íscar. También fueron detenidas cuatro personas por robo de otros 2.000 kilos piñas en Gomezserracín. En algunos casos los agentes han sorprendido a los ladrones asidos a las ramas de los pinos desde arrojan, desde varios metros de altura, las piñas mientras otro las recoge del suelo.

Una tonelada pesaban las baterías que sustrajeron varias personas que los agricultores utilizan para los motores de regadío. Una operación similar se ha llevado a cabo con éxito este año, con la detención también de sus autores.  Se trata de un caso similar al cerrado este mes de julio, el Equipo Roca resolvió robos efectuados en las localidades de Mozoncillo, Armuña, Garcillán, Otero de Herreros, Pinillos de Polendos, Escarabajosa de Cabezas y Escalona del Prado, de donde se habían sustraído baterías y aperos de labranza.  Tras iniciar la investigación identificaron y detuvieron a una persona y recuperaron 12 baterías y diversos objetos utilizados en las explotaciones de regadío, que se devolvieron a sus propietarios.

También figuran entre las actuaciones de este equipo los robos de animales, como la sustracción de una ternera en Martín Muñoz de la Dehesa, y que apareció en la localidad abulense de Arévalo, por lo que pudo ser devuelta a su propietario.

Sus investigaciones igualmente han llevado a la detención de varias personas por robos en naves ganaderas, como los cometidos  el año pasado en Mozoncillo, aunque su resolución se ha terminado este año.

Los delitos contra el patrimonio que se cometen en el medio rural y que el Equipo Roca de la Guardia Civil trata de evitar cambian en función de las época del año, pues están relacionados con la actividad que se realiza en el campo en cada momento. Así, los robos de piñas suelen cometerse cuando los pinos albares, productores de piñones, están en plena producción: entre noviembre y marzo. El verano es la época en la que los hechos delictivos se centran en la sustracción de gasóleo agrícola porque se utiliza para el funcionamiento de los motores que impulsan el riego. La resina constituye el objeto de deseo para los cacos entre los meses de abril y noviembre.

“Normalmente, los robos se cometen para proceder luego a la venta del material”, expleca uno de sus agentes.  Por ello, En el ámbito de su investigación, los agentes realizaron el año pasado 18 inspecciones en chatarrerías, donde a menudo descubren el material que había sido sustraído previamente.

Pero los agentes Roca no sólo actúan en caso de robos. También su trabajo les ha llevado a detener a personas por estafas a agricultores.

Entre las diversas actuaciones llevadas a cabo el año pasado por el Equipo Roca de Segovia resaltan también diez denuncias interpuestas por asuntos distintos a robos: cuatro por incumplimiento de las normativas sobre animales, dos por vertidos o tratamiento incorrecto de los residuos, o tres en base a la Ley de Sanidad Animal.

Ahora, en estos días de actividad en los pinares, los agentes están vigilantes ante posibles robos de resina, otro de los productos que genera empleo en gran parte de la provincia. El año pasado fue detenida una persona en Mozoncillo, y se pudo devolver parte de la miera sustraída a su propietario.

Los agricultores y ganaderos de la provincia cuidan cada vez más sus propiedades. “La gente se conciencia de la importancia de tomar medidas y eso también contribuye a reducir los actos delictivos”, aseguran. En este sentido también señalan que los nuevos vehículos agrícolas, dotados con sistemas de navegación y registros de las propias marcas contribuyen a reducir los hurtos. “Han disminuido los robos en este sentido porque los agricultores se llevan a casa aparatos que pueden tener un alto valor, como los GPS”, añaden.

Poner puertas al campo siempre resultó complicado. Pero la profesionalidad de la Guardia Civil lo hace cada vez más sencillo o, al menos, más seguro.

Dedicación 24 horas al día

El Equipo Roca, cuya denominación procede del acrónimo de ‘Robos en el Campo’, se caracteriza por dedicarse en exclusiva a este ámbito específico del medio rural. Las  jornadas de trabajo de los agentes de guardia se prolongan durante las 24 horas del día, y su ámbito de actuación se extiende a toda la provincia. “Nuestra respuesta es inmediata una vez que nos avisan de un hecho delictivo o se formula una denuncia”, señalan los agentes. Cuando no están realizando algún seguimiento o investigación, organizan y participan en reuniones con las organizaciones agrarias o sindicatos del campo.

Cuéllar, Escalona del Prado, Santa María la Real de Nieva o Mozoncillo, entre otros pueblos, han acogido este tipo de reuniones. En ellas hacen labores divulgativas sobre las medidas de seguridad a tener encuenta tanto en materia personal como material. Así mismo estos encuentros permiten acercar la Institución a los hombres y mujeres del ámbito rural, y estrechar la colaboración mutua. “Los agricultores nos suelen agradecer el servicio que hacemos y valoran nuestra dedicación al medio rural”, explican. En estos encuentros y conferencias, la Guardia Civil distribuye un decálogo de consejos, donde se encuentran las recomendaciones más importantes.