La hoguera se celebró en la Huerta de la Alegría, en la parte baja de Los Paseos de San Francisco./ c. n
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El verano ha comienza oficialmente en Cuéllar con una tarde y una velada llena de actividad. Las calles se llenaron de vecinos en el casco histórico para disfrutar del Paseo Musical, una iniciativa que año tras año saca la Escuela de Música a la calle para demostrar cómo es la actividad dentro de ella durante todo el curso. Alumnos y profesores se están encargando de llenar de música estos días, que prosiguen con audiciones como las de ayer, de violín, clarinete, percusión y dulzaina. Así, no es de extrañar que cada año sean más los niños y adultos que quieren entrar a formar parte de la Escuela de Música.

Pero la actividad no cesó ahí, porque la Concejalía de Cultura contó con la primera propuesta del verano, la de la noche de San Juan. Como cada año, todos esperaban esta noche con ansia, la más corta del año, en la que además la temperatura acompañó como no suele hacer en la villa ciertas noches estivales. Así, la cita volvió a reunir a cientos de personas en San Francisco, concretamente en la parte baja, la conocida como Huerta de la Alegría. Como explicó Maite Sánchez, concejal de Cultura, la idea era devolverlo a su ubicación original, el Parque de la Huerta del Duque, pero por falta de tiempo entre su toma de posesión y organización de actividades, no ha podido ser. No obstante, pretenden que el año que viene sí, pueda desarrollarse en el marco del Parque. San Francisco también ofreció un entorno muy agradable para encender una hoguera en torno a la que reunirse. A medida que las llamas se fueron consumiendo, algunos vecinos se acercaron para depositar “lo malo” en el fuego y dejar que se quemara. Llamó la atención una cuellarana, enfermera, que quiso que el fuego se encargara de deshacer sus apuntes de oposición, recientemente aprobada. Los más valientes esperaron a última hora para saltar la hoguera, como manda la tradición.

Además de todo esto, en Cuéllar, la tradición de este día huele a chocolate. Litros y litros de chocolate se prepararon en este lugar para una larga cola de cuellaranos que no se lo querían perder. A buen ritmo, todos pudieron degustarlo, con el añadido de que se ofreció chocolate sin gluten ni lactosa para los intolerantes, que aunque pocos, no podían quedarse sin ello. Allí mismo y repartiendo el chocolate después de elaborarlo se pudo ver a cuatro concejalas del equipo de Gobierno -Maite Sánchez, Raquel Gilsanz, Montse Sanz y Lucía Arranz-, que fueron partícipes de la actividad en todo momento, junto a las trabajadoras del Ayuntamiento. Amenizando la velada estuvo Flau&Cía, con sus canciones populares y su toque de humor que puso la nota musical a esta mágica noche.

Cuéllar vive así el inicio de verano, a la espera de las iniciativas que no faltan cada año, más las nuevas que se irán incorporando y que se darán a conocer en breve en la revista informativa que desde el Ayuntamiento se está elaborando, con la premura que les ha permitido su reciente incorporación.