Fachada del Ayuntamiento de Palazuelos. / E.A.
El Ayuntamiento de Palazuelos ha presentado alegaciones. / E.A.
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Cerca de medio centenar de alegaciones se presentaron el miércoles, 10 de enero, en la Subdelegación del Gobierno de Segovia, a la pretensión de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) de extinguir la concesión de agua a la cacera de Navalcaz.

Los alegantes piden en sus escritos la declaración de nulidad de la totalidad del expediente, por ser contrario a derecho, y por la vulneración de los derechos fundamentales de los propietarios de las parcelas incluidas en la zona de riego de Navalcaz.

En los textos presentados en la Subdelegación se lamenta, en primer lugar, que los propietarios no hayan tenido acceso a toda la información del expediente. De igual forma, en relación a un informe de la CHD en el que se asegura que se ha cambiado el uso de los terrenos, los alegantes insisten en asegurar no tener constancia de ello, agregando que, en caso de ser cierto ese hecho, “no se han tramitado (esos cambios) bajo el consentimiento de la asamblea general de la cacera de Navalcaz”. De igual forma, los alegantes insisten en que “a día de hoy, no existe ningún expediente sancionador o informativo” que demuestre la irregularidad de las actuaciones.

Dicho estos, los alegantes arremeten contra la CHD, considerando que “ha podido incurrir en una clara arbitrariedad al iniciar de oficio este expediente”, lo que “convierte el inicio de la tramitación en “nulo de pleno derecho”. “Se prejuzga el fondo del asunto —prosigue el texto de las alegaciones— al denunciar a todos los usuarios de la cacera de Navalcaz como responsables de una presunta actuación irregular de un comunero, provocando la anulación de la totalidad del caudal y de la concesión”.

Para continuar, las alegaciones indican que la continuidad de la cacera de Navalcaz se “fundamental” para la continuidad del hábitat de la zona. Y añaden que la mencionada cacera es “la principal responsable del singular paisaje que adorna para de la geografía, dando vida a la naturaleza muerta”. Por último, se recuerda que la cacera de Navalcaz es de 1512, por lo que “no se puede consentir que se extinga un derecho concesional tanto para sus regantes como para los ecosistemas que viven del fluir de sus aguas”.

Como se recordará, la cacera de Navalcaz es una importante acequia, de construcción muy remota, que arranca del río Eresma, en término de Valsaín, discurre por el Real Sitio, Palazuelos, Revenga, raya de Hontoria y Segovia, entregando sus aguas al Eresma en el barrio de San Marcos. La cacera se considera dividida, a todos los efectos de su propiedad, y del aprovechamiento de sus aguas para el riego, en cinco partes iguales, que se llaman quintos, y cuyos titulares son la dehesa de Aldeanueva, la finca de Quitapesares, el pueblo de Palazuelos de Eresma, el pueblo de Hontoria y el barrio del Cristo del Mercado, ya en la ciudad de Segovia.

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