El delegado de la Junta visitó las instalaciones para comprobar las mejoras efectuadas en la empresa. / el adelantado
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El delegado territorial de la Junta, Javier López-Escobar, visitó ayer viernes la empresa ‘Desimpacto de purines Turégano S.A.’ con el objetivo de comprobar que las modificaciones que la compañía ha llevado a cabo para su reapertura se ajustan a las inicialmente planteadas.

Acompañado por el alcalde de Turégano, Juan Montes Sacristán; el gerente de la empresa, Jaime Igea López-Fadón; el jefe del Servicio Territorial de Agricultura, Esteban Llorente Maqueda, y Alberto Álvarez Nuñez, ingeniero del Servicio Territorial de Economía, así como Mario Pastor, alcalde de Torreiglesias y presidente del Consorcio Provincial de Medio Ambiente, Miguel Ángel Ortiz, presidente de la Federación de Asociaciones de Productores de Ganado Porcino de Castilla y León (Feporcyl), y Miguel Antona, director general de Innoporc.

‘Desimpacto de purines Turégano S.A.’ se puso en marcha en 2005 como planta de tratamiento y valoración de efluentes ganaderos porcinos y empresa productora de energía. Con una capacidad de 150.000 m3/año anualmente manipulaba unas 95.000 toneladas de purines. Además generaba energía térmica y eléctrica con 16 motores de gas con una potencia eléctrica total instalada de 14.992 KW. Sin embargo, en 2014 la sociedad tuvo que cesar su producción. Con el fin de reiniciar la actividad en condiciones competitivas y manteniendo la potencia instalada, el titular decidió modificar las instalaciones, y el pasado 12 de junio el Servicio Territorial de Economía resolvió la concesión de las autorizaciones pertinentes para llevar a cabo estos cambios.

Principalmente las modificaciones han consistido en la sustitución de los 16 motores de gas, con los que la compañía contaba en sus inicios, por ocho motores de Siemes SGE86EM de 1.830 kW de potencia eléctrica unitaria, además de la adaptación del resto de instalaciones auxiliares de generación (gas, electricidad, etc) a la nueva configuración de la empresa. Con estos cambios se ha mejorado el rendimiento eléctrico de la planta, ya que se pasa de un 35,4% a un 44% de rendimiento; se ha reducido la emisión de gases contaminantes a la atmósfera y se ha reducido también el consumo de gas natural en un 19,6%.

Tras estas variaciones, el titular de la empresa ha solicitado a la Junta la autorización de la puesta en servicio para poder realizar las pruebas de funcionamiento de los motores, y una vez que estas sean correctas, iniciar la puesta en servicio. Por ello, con el objetivo de verificar que las modificaciones que se han ejecutado se ajustan a las previstas inicialmente, el delegado territorial ha realizado una visita por las instalaciones de la empresa.

Sector relevante

El delegado territorial destacó que el último censo de cabezas en Segovia es de 1.250.367 cabezas, cifra que se mantiene constante desde 2004. Además, «la generación de empleo en las zonas rurales que se dedican a esta industria es evidente», ya que en los lugares en los que este sector está mejor dimensionado y hay más presencia de explotaciones porcinas, hay hasta un 90% más de población y se genera empleo hasta en un 125% más que en otras zonas, según datos de la Consejería de Agricultura. «Cuando se instala una nueva granja de porcino es porque se puede, porque cumple todos los estrictos requisitos técnicos, ambientales, de sanidad y de bienestar ambiental y, por tanto, no genera ningún inconveniente en el entorno según la normativa», dijo.

López-Escobar ha señalado que «a lo largo de estos años ha habido avances constantes en bienestar animal, calidad, sanidad, eficiencia en incremento del valor añadido y tratamiento de residuos». “Se trata de un sector especialmente importante”, agregó.