Todos los peregrinos recibieron una mochila con la credencial con el sello de salida del camino desde Segovia. / pel adelantado
Todos los peregrinos recibieron una mochila con la credencial con el sello de salida del camino desde Segovia. / pel adelantado
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Ocho internos del centro penitenciario de Segovia, acompañados de tres profesionales, dos voluntarios y una técnico de la Cruz Roja iniciaron ayer su periplo de peregrinación por el Camino de San Frutos, que la Diputación señalizó en su día y que constituye uno de los principales recursos senderistas de la provincia. La comitiva partió desde la Catedral de Segovia, donde recibieron la bendición por parte del Obispo de la Diócesis, César Franco Martínez. Después se trasladaron a la Diputación, donde mantuvieron un encuentro con el presidente Francisco Vázquez, quien les entregó una mochila con una camiseta conmemorativa, el folleto del Camino y la credencial con el sello de salida desde Segovia. Por delante, 18 kilómetros hasta llegar a Basardilla.

En el acto estuvieron presentes, además de los reclusos peregrinos, la diputada de Prodestur, Magdalena Rodríguez; la subdirectora de la cárcel de Segovia, María José Bartolomé; los educadores Jesús Hernández y Andrés Ramos; los voluntarios Juan Antonio Rascón y Juan Carlos Velasco; y Blanca Sacristán, técnico de Cruz Roja, entidad que colabora también en la iniciativa. El educador y coordinador del programa Jesús Hernández le recordó al presidente que en 2012 recibió al primer grupo de internos de la cárcel que realizaron el camino, y le agradeció el esfuerzo realizado en estos años por la Institución para promocionar el Camino.

En la actualidad, a lo largo del recorrido existe ya una importante infraestructura turística integrada por 188 establecimientos: 64 restaurantes, cuatro albergues, un camping, diez pensiones, 35 alojamientos turísticos y 74 casas rurales. El grupo va a recorrer en cinco etapas los 100 kilómetros que separan la capital de la ermita del santo Eremita del Duratón. Los participantes pertenecen al programa de reinserción Loyola que se desarrolla en el centro penitenciario y que es una de las actividades, en contacto con la naturaleza y al aire libre, que les completa el proceso de deshabituación de drogodependencia que inician al ingresar.

Los internos del centro penitenciario de Segovia llevan recorriendo el Camino de San Frutos desde 2012 y se puede decir que son los pioneros en realizar las rutas tanto de la Sierra, como en la variante de Caballar. Fueron los primeros que marcaron los recorridos con unas sencillas flechas pintadas en color verde, un trabajo en el que posteriormente se basó la Diputación para instalar las señales y paneles informativos de estos itinerarios. Recorrer el camino de San Frutos es una forma diferente de conocer la provincia a través de un Camino de peregrinación entre la capital y el Parque de las Hoces del río Duratón.

En él se mezclan espiritualidad, peregrinaje, naturaleza, patrimonio histórico, arqueológico, gastronomía y paisajes, que son los alicientes de esta ruta tras las huellas de San Frutos, entre parajes desconocidos, silenciosos, caminando a los pies de la sierra y entre las principales señas de identidad de las tierras segovianas, como son su patrimonio natural e histórico artístico. Se trata de uno de los recursos que la Diputación apuesta por su promoción y difusión desde todo ámbito, desde el turístico al social.