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Iglesia de San Vicente. / José Antonio Santos.
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A 21,6 km de Segovia y a 2,1 km de la localidad de Sotosalvos, se encuentra el pequeño municipio de Pelayos del Arroyo que, actualmente cuenta con 60 vecinos censados pero solo unos 20 residiendo allí durante todo el año. La principal fuente de ingresos de los vecinos de esta localidad se centra en la ganadería.

Desde un punto de vista administrativo, Pelayos del Arroyo incluye en su término municipal, la localidad de Tenzuela.
Cuenta la historia que Pelayos del Arroyo pertenecía a la Catedral de Segovia por la donación que en su momento realizó su Concejo al obispo Pedro de Agen, en el año 1120, siendo de esta la primera anotación que sobre el municipio aparece en un documento.

Ya, en el año 1220, aparece como pueblo diferenciado en el documento de “Concordia” entre el Cabildo Segoviano y el Concejo de Pelayos. En junio de 1221, su nombre aparece en otro documento sobre los “Derechos de riego con las aguas del Pirón entre el convento de Sotosalvos (hoy en término de Collado Hermoso) y los Concejos Limítrofes”. Unos años después, Pelayos firma un acuerdo con el Cabildo para concretar la cantidad que deberían abonar los vecinos de Pelayos por ser enterrados en otra iglesia que no fuera la de esta localidad.
Esta villa perteneció al Cabildo hasta que en el año 1536 fue vendida a Pedro Zúñiga, Marqués de Aguilafuente, pasando la propiedad a los vecinos en el año 1811, según las investigaciones de quien fuera párroco de Pelayos, Pablo Sainz Casado.

Fue en el año 1826 cuando se añadió “del Arroyo” a su nombre original. Por derivar su nombre de un nombre propio (Pelayo), se cree que debe hacer referencia a quien realizó la repoblación de la zona entre los siglos XI y XII. Esta localidad, hoy pequeña, tuvo su importancia en la zona, por el tamaño y belleza de su iglesia dedicada a San Vicente Mártir.

Patrimonio

La iglesia de Pelayos del Arroyo, dedicada a San Vicente, es Monumento Histórico Artístico, desde 1981, está situada en uno de los extremos del pueblo y es un buen ejemplo del románico rural segoviano. Esta iglesia fue edificada durante los siglos XII y XIII. En este templo se han realizado muchas reformas a lo largo del tiempo y, entre ellas, junto al ábside, se construyó la espadaña que hoy luce. Aparentemente, su exterior indica que el templo no tiene mayor interés pero en el interior, existen elementos destacables e importantes como su retablo mayor barroco.

La iglesia tiene solo una nave, cabecera semicircular y, acceso al templo en forma de linterna. En el lado sur, un porche cerrado; en el ábside, muy sencillo, destaca una ventana y, en el muro septentrional, se encuentra una interesante colección de canecillos con pequeñas esculturas entre las que se pueden ver bustos humanos, aves, ciervos y demonios. De todas estas figuras, la que más llama la atención es un demonio con los brazos en jarras, despeinado o con el pelo llameante, orejas que terminan en forma de pico y cara de simio.

Para entrar en el templo se cruza por el porche cerrado que da acceso a una interesante portada, bien conservada, con tres arquivoltas. Los capiteles que se reparten por el templo muestran todo un repertorio de animales pero hay varios que destacan. En uno, una pareja de arpías llevan sobre sus espaldas dos “dragones demoniacos”. Otro muestra una escena caballeresca con un guerrero ante dos mujeres, escena que es conocida como “la despedida del caballero”.

En uno de los muros de la Iglesia se han descubierto frescos sobre la vida de San Vicente y escenas de caza como un centauro disparando flechas a un ciervo. La iglesia cuenta también con una importante pila bautismal románica en forma de cáliz. m.arteguias.com

La iglesia de Tenzuela, también es de estilo románico, está dedicada a San Miguel y, fue construida entre los siglos XII y XIII. Esta iglesia fue restaurada por última vez en los pasados años 80 del siglo XX.

La Iglesia de San Miguel es un pequeño templo con una sola nave con una galería porticada pero, que a lo largo de los años, sobre todo en el siglo XVIII, sufrió innumerables reformas. Se considera que su portada es un importante ejemplo de románico rural segoviano por su ornamentación.

La galería porticada de la iglesia de San Miguel de Tenzuela tiene cuatro arcos, más el de la entrada en uno de sus laterales. Las tallas de los capiteles son, principalmente, de temática vegetal y, alguno cuenta con figuras como un combate entre basiliscos y serpientes aunque, concretamente este capitel está en mal estado de conservación. En los canecillos del pórtico vemos personajes con cuernos, arpías… y uno muy curioso, que se toca los bigotes con ambas manos.

En el interior, se conserva el tramo recto de la cabecera y el arco triunfal. Los capiteles de este arco triunfal están tallados con palmetas y una pareja de leones llenos de expresividad que recuerdan a los de Santa María de Fuentidueña. La pila bautismal tiene forma de cuba, no campaniforme, como es habitual.

Dentro de su patrimonio, también tenemos que destacar el antiguo molino de agua que ha sido restaurado recientemente tras una época en la que su situación no era buena. El alcalde ha comentado que la intención del Ayuntamiento a la hora de realizar esta intervención ha sido evitar que este ejemplo de patrimonio industrial pudiera hundirse y, a la vez, dar a este espacio otra utilidad que aún no ha sido definida. Por otro lado, en Pelayos del Arroyo encontramos un centro cultural, ubicado en la antigua fragua, que también fue restaurada.

Fiestas

En la localidad de Pelayos del Arroyo destaca la festividad del Dulce Nombre de María, el segundo fin de semana del mes de septiembre y la fiesta de San Vicente que se celebraba en enero y desde hace unos años se ha trasladado al tercer fin de semana de julio. En Tenzuela, por su parte, se celebra Santa Águeda, en febrero, la Virgen de la Algarrobera y, San Miguel Arcángel.
Hace ya unos años se realizó en esta localidad un Festival de Dulzainas y, desde hace 5 años, se viene realizando un “Cocido Solidario”. Este cocido viene precedido por un rastrillo en la plaza del pueblo, en el que diversas asociaciones y ONGs ponen a la venta productos que ellos realizan o que les son donados y, todo el dinero que se recauda de las ventas del rastrillo, se reparte entre estas ONGs y asociaciones.

Pelayos del Arroyo hoy

La actividad del Ayuntamiento de la localidad se ha centrado, tal y como nos ha comentado su Alcalde desde 2011, Francisco Javier Rodríguez Sanz (PP), en las obras ya mencionadas en el Molino; las cunetas de las carreteras a su paso por el pueblo, que serán recuperadas en fechas próximas, el arreglo de un local del Ayuntamiento, también se han arreglado los salones que el edificio de la Casa Consistorial tiene en la zona baja y, se ha puesto al día la calle principal del pueblo.

Dónde dormir y cenar

En el municipio hay varias posibilidades de disfrutar de la tranquilidad y los paisajes de esta zona permaneciendo varios días en este entorno pues, tanto en Pelayos del Arroyo como en Tenzuela existen varias casas rurales y apartamentos turísticos donde podemos pasar unos días.

En Tenzuela encontramos La Casa Veranoor con capacidad para 6 personas que combina el encanto de la arquitectura rural con espacios amplios, diseño minimalista y grandes ventanales, dispone de piscina. “El Pajar de Tenzuela”, con capacidad para 6 personas, dispone de jardín y barbacoa, admite animales y tiene acceso a internet. La casa rural Abuelo Regino, con capacidad para 8 personas y de nueva construcción pero manteniendo el estilo rústico, tiene jardín y barbacoa. La casa rural Los Regajales con capacidad para 4-8 personas, son dos casas que también cuentan con jardín y barbacoa y, admiten mascotas. La Fresneda de Tenzuela, con capacidad para 13 personas, cuenta con jardín, piscina, barbacoa y huerto ecológico.

En Pelayos del Arroyo tenemos la opción de la exclusiva Casa Rústica, con capacidad para 10 personas, dispone de jardín, piscina y, WiFi gratuita y, La Casa Número 7, con capacidad para 8 personas, construida en 2017 con calidad y exclusivo diseño.

Para terminar, a la hora de cenar, escuchar música y tomar unas copas, nos encontramos con un establecimiento mítico como es el Grillo Blanco donde todas las noches de sábado hay actuaciones en directo. El Grillo Blanco con su “buen rollo” ha conseguido reunir cada fin de semana a gentes del pueblo y de sus alrededores y…. de todas las edades.

Receta

Llega el momento de acercarnos a los fogones de esta pequeña localidad y lo hacemos de la mano de Belén Rayo quien, sin ser natural de Pelayos del Arroyo, llegó allí por casualidad hace 20 años y, allí sigue.

Junto a su marido, Belén quería tener una casa donde pasar su tiempo de ocio y, todo lo que encontraban tenía un precio muy elevado. Querían que su casita de vacaciones estuviera ubicada en la zona de Collado Hermoso porque allí se crió su marido, junto a sus primos y su familia y, querían que sus hijas pudieran tener unas experiencias similares. Alguien les habló de Pelayos del Arroyo, encontraron una vieja cuadra, la compraron, la rehabilitaron y, desde entonces piensan que aquello fue “Lo mejor que me ha pasado en la vida”.

Belén considera que quienes viven y están estrechamente relacionados con Pelayos, forman “una cuadrilla” y como tal hacen “un montón de cosas, de actividades” y disfrutan de un buen ambiente, durante las vacaciones y los fines de semana porque el resto del tiempo “es una aldea en vías de extinción”.

Belén, tiene fama en Pelayos de cocinar muy bien y, de hecho, se ha encargado en más de una ocasión de realizar una comida para todos los vecinos con la intención de que el dinero que se “saque” se pueda utilizar en la organización de las fiestas del pueblo, la contratación de orquestas…. Por ello, recordando uno de aquellos momentos en los que elaboró un gran puchero de patatas guisadas con costillas y níscalos… Nos ha enviado su receta.

Ingredientes para 4 o 5 personas: 2kg de patatas, una cebolla, 1 zanahoria y media, 1 pimiento y medio verde, medio pimiento rojo, un kg de costillas adobadas, 5 o 6 ajos, pimentón, laurel, sal, un chorrito de vino blanco, aceite, harina y níscalos.

Modo de prepararlo: Se sofríe la cebolla, los pimientos rojos y verdes, la zanahoria y los ajos (la zanahoria y los ajos se echan al sofrito al final), se pone sal y, cuando el sofrito esté preparado se pone un vaso de vino blanco (Verdejo, Albariño…) y, se añade el pimentón. Cuando todo está terminado, Belén pasa el sofrito por la batidora para que los comensales no se encuentren los trozos de cebolla… Y se puede añadir una cucharada de harina para que la salsa quede más espesa. Aparte, se pasan las costillas por una sartén con un poco de aceite y, una vez que están un poco doradas, se reservan. Cuando todo está preparado, se añade a la salsa las patatas, las costillas y los níscalos, se deja que todo cueza junto y, ya está.