Un empleado, en una parte de la cadena de producción de la planta de Ortigosa. / kamarero
Un empleado, en una parte de la cadena de producción de la planta de Ortigosa. / kamarero
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El grupo empresarial Calidad Pascual celebra estos días el primer aniversario de la ampliación de la planta de Bezoya en la localidad segoviana de Ortigosa del Monte, donde comenzó hace más de cuarenta años con el embotellado de agua de la Sierra de Guadarrama. La nueva planta ha supuesto un desembolso de 15 millones de euros, en una superficie construida de 15.000 metros cuadrados, lo que ha permitido aumentar la capacidad productiva de Bezoya en un 10 por ciento. Los principales ejes bajo los que se concibió la nueva fábrica son: calidad, sostenibilidad y respeto al medioambiente, con la máxima eficiencia energética.

Junto a la empresa, la localidad también celebra este primer aniversario de la nueva planta de Bezoya, ya que esta empresa ha sido y es uno de los principales impulsores de la economía de Ortigosa del Monte, con muchos trabajadores de la propia localidad, afianzando así el asentamiento de población. Así lo cree el alcalde de Ortigosa, Juan Carlos Cabrejas, que se muestra orgulloso y satisfecho por el trabajo realizado desde el propio Ayuntamiento para llegar a acuerdos con la mayor empresa de la localidad, favorables tanto para el municipio como para la empresa. “Hace ocho años, cuando llegamos al Ayuntamiento —explica el regidor—, yo me senté con los responsables de Grupo Pascual y con Tomás Pascual incluido, en su momento, para ver cómo podíamos colaborar, y después de muchas horas de trabajo, muchas negociaciones, y mucho darle la vuelta, pues consiguieron inaugurar una fábrica que ahora mismo está dando del orden de 50 puestos de trabajo nuevos, y consolida la planta de Ortigosa”. Cabrejas señala que “todo esto no ha sido casualidad, y uno de los motivos, si no el fundamental, por el que me presenté a las elecciones en esta última legislatura, fue para rematar esta faena”. Para llegar a la nueva planta, recuerda el alcalde, hubo que pasar un largo proceso de trámites, sobre todo burocráticos. El alcalde afirma que se llevó a cabo una modificación urbanística, “que yo mismo defendí en la Comisión Territorial de Urbanismo, y como consecuencia, hoy me cruzo con vecinos que tienen un puesto de trabajo estable y están felices, y hay población que se fija en mi pueblo, que es lo que yo quiero”.

La planta de Bezoya ha supuesto y supone para Ortigosa del Monte, en palabras de su regidor, “que se generen impuestos, en beneficio de los vecinos también; nos pone en el mapa”. “Esto nos ha supuesto ser alguien y tener la opción de una empresa que genera riqueza y puestos de trabajo para que haya personas que vivan en Ortigosa”, asegura. El agua que se embotella en Bezoya procede del manantial de la Becea, una concesión que dispone el Grupo Pascual, “y que utilizan con mucho rigor”, según afirma Juan Carlos Cabrejas. Éste mantiene que “el agua se extrae con muchos escrúpulos, de una calidad excepcional, y no agotando los manantiales, que es lo fundamental; por eso también hay temporadas con más trabajadores en Bezoya que otras, porque hay que aprovechar los ciclos naturales del agua”.

El alcalde insiste en la relación cordial que existe entre el pueblo y la empresa, “buque insignia” de Pascual. “Nos hemos entendido desde el primer momento. Puedo decir que Tomás Pascual (presidente del Grupo Calidad Pascual) es un hombre extraordinario, y que Vicente Rincón (director) es un tipo excepcional. Yo siempre he defendido los intereses del Ayuntamiento y ellos han defendido los intereses de su empresa. Hemos alcanzado acuerdos, el sector público apoyando a la empresa privada, para que ésta genere riqueza y puestos de trabajo”, comenta con satisfaccción.

Cada vez son más los hogares que consumen agua embotellada, alcanzando el 81 por ciento de la tasa de penetración en España. Para satisfacer esa demanda, Bezoya estrenó hace un año en su planta de Ortigosa del Monte dos nuevas líneas de producción, sustituyendo las antiguas por otras más modernas. En estas instalaciones Bezoya embotella su agua en formato PET de 1,5 y 5 litros.