Tala controlada realizada ante el mal estado de los árboles de la zona./ c. n
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Siguen las medidas de medio ambiente en el Ayuntamiento de Cuéllar, y otra de las adoptadas y más visibles está siendo la de la tala de ciertos árboles. El edil delegado de esta área ha explicado el porqué de estas talas, controladas, en puntos clave de la localidad.

“La gente en cuanto nos ve tirar algún árbol pone el grito en el cielo”, comentó Marcos, para pasar a detallar los motivos. Aclaró que se están atacando tres zonas y asumiendo “situaciones que deberían haber estado resueltas”. La primera está en la Fuente del Corazón, donde se han tirado dos pinos. Uno de ellos estaba demasiado inclinado y el otro seguía creciendo, admemás de que sus pinos provocaban problemas. Por otro lado, se ha talado un gran olmo frente al colegio de San Gil. “Tiene más de un metro de ancho y están plantados cerca de las casas, por lo que el vecino tiene las raíces debajo”, explicó el concejal. Aseguró que ya se han pasado al Ayuntamiento varias facturas correspondientes a los daños provocados por estas raíces. Se ubica al lado de otro que ya se taló en su día, y la semana pasada se procedió con este. “Hemos tenido que echar mano de una empresa aparte por sus dimensiones”, indicó el edil.

Otra de las actuaciones llevadas a cabo por los operarios municipales y en esta materia, se sitúa en el paraje de El Henar. Justo donde se colocan las atracciones en la festividad del Santuario, pasada la fuente de El Cirio, había tres chopos secos; “no sé el tiempo que llevan secos, pero seguro que no se han secado el último mes”, señaló. También se van a talar estos días. Por último Tomás Marcos recordó el pino talado en la piscina municipal, podrido por una fuga de cloro. “No sé a qué estábamos esperando”, añadió el edil en relación con estas tareas que, considera, deberían haberse lelvado a cabo antes.

EL PARQUE DE LA HUERTA DEL DUQUE

El esta línea, el concejal se refirió al Parque de la Huerta del Duque. “Cuando uno mira hacia abajo todo está bien, pero si miras hacia arriba, ves un montón de hojas secas, ramas, y ese parque tan querido y frecuentado por todos, no se ha mantenido nunca”, manifestó Marcos. Habló de la vida determinada que tienen los chopos de este parque y la actuación integral que requiere el parque en sí. Confirmó que no se puede llevar a cabo ahora, porque tendrá que encargarse una empresa especializada en ciertas labores. “Hay chopos de más de 30 metros, preciosos, pero muy juntos a veces”, y es necesaria una actuación completa. Se aplazará hasta después de las fiestas, cuando s epidan los presupuestos oportunos “para sanearlo todo lo posible”. La idea se dirige a actuar como se hizo en los chopos de mayor volumen del parque de Santa Clara, aunque hay que estudiarlo aún.

Mientras tanto, el concejal apela a la sensatez de nuevo. Cuando el viento sopla, el riesgo de rotura de ramas es muy alto en la zona, y Tomás Marcos hace un llamamiento a evitar el paso por el parque cuando se den estas condiciones. Habló de que en algunas ciudades es la Policía Local la que determina el cierre de los parques en caso de fuerte viento, pero no hay protocolos establecidos como tal. Así que, el edil de medio ambiente llama la atención de los convecinos cuellaranos; “ante la menor sospecha, por favor, que nadie se meta en sitios en los que una rama puede quebrar y darnos un susto”.