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Un trastero del CEIP Agapito Marazuela de La Granja se ha convertido en un nuevo aula que los alumnos con necesidades más específicas puedan utilizarla, junto con docentes especialistas, para que mejoren su lenguaje.

Así, lo que era un cuarto cerrado con cuatro paredes, ahora alberga una luminosa ventana y han pintado sus paredes con alegres colores y dibujos.

A partir de ahora será la sede y el aula de AL (audición y lenguaje) y también será la sede de PT (pedagogía terapéutica), que será tratada, como hasta ahora, en las clases lectivas habituales.

Además, este nuevo aula también será el punto de encuentro del equipo de orientación infantil, y donde también podrán reunirse con los padres que necesiten de dicha infraestructura.

En este aula, básicamente, se tratarán “disfemias, problemas de audición y de fonología”, explica el director del centro educativo, Raúl Vela, quien detalla que “se trabajará allí con niños con dificultades de aprendizaje, falta de comprensión o ritmos bajos de aprendizaje”.

Dotación del aula

En este aula, en la práctica, por el momento, el aula se ha dotado de un espejo para trabajar las vocales y los fonemas. “Así, al verse en el espejo”, detalla Vela, “pueden aprender a colocar los labios y la boca para pronunciar mejor”.
Ahora empezarán a dotar el aula con más recursos, como por ejemplo, puzzles, para que el niño pueda expresar la fonología que no entienda bien. “Lo que queremos es que los niños se expreses”, explica el director “y si lo hacen con un puzzle o un dominó, pues lo habremos conseguido”.

También albergará otros elementos como cuentos educativos, test de rendimiento escolar, encajables, juegos de palabra… Y todo lo que se vaya necesitando para la mejora de las capacidades de lenguaje y escritura de los niños del centro educativo Agapito Marazuela.