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Con el objetivo de preservar el medio rústico y evitar que queden permanentemente restos de construcciones, el Ayuntamiento de Navas de Riofrío ha aprobado una Modificación Puntual de sus Normas Subsidiarias, por la que todas las construcciones e instalaciones que se ejecuten en suelo rústico protegido deben ser obligatoriamente desmontables y programar su ciclo de vida, esto es, planificar toda la vida de la edificación, no solo su construcción, sino también su futuro desmontaje y la restitución del entorno a su estado original.

La reglamentación urbanísticva, publicada en el BOCyL de 4 de mayo de 2018, ha superado ya la tramitación de la Comisión Territorial de Medio Ambiente, de modo que ya está vigente. “Se trata de un nuevo paradigma en la construcción en suelo rústico, con vistas a facilitar que una vez las construcciones dejen de estar en funcionamiento, sea mucho más fácil recuperar el medio natural en el que se implantan y restaurarlo en idénticas condiciones a las originales, además de permitir que el ganadero o agricultor recupere parte de la inversión, al poder vender la edificación desvinculada de la parcela en la que se sitúa”, explica la alcaldesa, Pilar Reques (PP).

En el Ayuntamiento de Navas de Riofrío son conscientes de que uno de sus valores se encuentra su situación en un entorno privilegiado, que aglutina en su término municipal una prolija lista de protecciones medioambientales: Red Natura 2000, Zonas LIC, Zonas ZEPA, Áreas de Singular Valor Ecológico, Parque Natural de la Sierra Norte de Guadarrama, Parque Nacional de Cumbres de Guadarrama y Plan de Recuperación del Águila Imperial Ibérica. Y que muchos vecinos optan por este municipio por este enclave natural.

Dos años de trámites

La tramitación de la norma ha durado entorno a dos años y medio. Se considera pionera a nivel de la Castilla y León y cuenta con muchos más beneficios que inconvenientes, según detallan además desde la Secretaria del Ayuntamiento. A pesar de que el modelo constructivo instaurado en el país se asienta en la concepción tradicional de la construcción como elemento perdurable en el tiempo, este modelo abre la puerta a otros sistemas más flexibles como el alquiler.

Mediante este sistema se garantiza la utilidad pública de las instalaciones durante el tiempo que se encuentren en uso, dando una alternativa al modelo actual, en el que el eventual fracaso o caída en desuso de las explotaciones agropecuarias, condiciona el futuro de edificaciones que con frecuencia quedan abandonadas en medio del campo.

La construcción mediante elementos prefabricados desmontables agiliza el inicio de funcionamiento de las explotaciones por su rápido montaje, facilita su adecuación a las necesidades, ampliando o reduciendo las instalaciones en función de las necesidades, la reparación de las mismas, y permite retornar parte de la inversión sin que quede indisolublemente vinculada al terreno en el que se sitúan. “Está normativa está en sintonía con la política europea actual de evitar la generación de residuos, como paso previo al reciclaje, propugnando la economía circular que permite la optimización de los recursos constructivos”, añaden desde la Alcaldía.

Además apuntan que este nuevo modelo apenas afectará a las edificaciones agropecuarias, que son las más habituales en el suelo rústico. Conlleva sustituir elementos de obra por prefabricados y una adecuada planificación. “Se cumple así la nueva normativa, de una manera mucho más respetuosa con el medio ambiente”.

La normativa ha sido en sus diferentes fases de aprobación municipal, apoyada por unanimidad por los tres grupos políticos que integran la Corporación, pues todas entienden que debe ser una prioridad en el municipio.

Esta nueva iniciativa municipal, no constituye una medida aislada, sino una política asentada en el municipio, que se ha caracterizado por la sensibilidad en temas medioambientales.

La exigencia de que las construcciones e instalaciones que se ejecuten en suelo rústico protegido, se considera que es un modelo perfectamente exportable a otros municipios cuyo suelo rústico protegido se quiera preservar, en especial.

Impugnada

El cambio impulsado por el Ayuntamiento en sus Normas Subsidiarias no ha sido acogido bien por la unanimidad de los vecinos. Un propietario lo ha impugnado ante el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Castilla y León.

Sin embargo, desde el Ayuntamiento se muestran tranquilos: “No nos preocupa”. “Forma parte del juego legal”, aseguran a la vez que señalan que con el paso del tiempo se verán más las ventajas de este tipo de medidas tendentes a preservar el medio ambiente y los espacios naturales.

La mayor rapidez en la construcción, versatilidad para modificar los elementos construídos, o la recuperación de la inversión realizada, son algunas de las ventajas que encontrarán los promotores de construcciones en terrenos rústicos, a pesar de que al inicio pueda tener un sobrecoste económico.

SOLUCIÓN AL ALGARROBICO

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Pilar Reques, alcaldesa

La alcaldesa de Navas de Riofrío se muestra totalmente convecida de los beneficios de la nueva normativa, que considera además que es exportable a otros municipios. Apela a la “economía circular” que representa el que se pueda dar una segunda vida a los materiales que se emplean con esta nueva legislación urbana. Puesto que no de los problemas a que se enfrentan los municipios es la solución a los escombros, de este modo se generarán menos. Y pone de ejemplo el caso del hotel ‘El Algarrobico’, en la costa de Almería, que lleva años esperando a ser derribado. Con esta normativa “probablemente ya se habría desmotado y transportado a otra ubicación permitida”, apuntan desde el Ayuntamiento.

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