Música y magia a la luz de las velas y relámpagos en Pedraza

La orquesta de cámara más popular de Italia 'I Solisti Veneti' puso el broche de oro a una nueva edición de los conciertos que volvieron a tener un aforo limitado

450
Publicidad
Si por algo se distinguió el último de los conciertos de las Velas de Pedraza sobre los anteriores, fue por el espectáculo ofrecido por los relámpagos que incrementaron la dosis de magia que acompañan a todas las sesiones de esta cita musical.

Los destellos de los rayos en el horizonte se sumaron a las tenues llamas de antorchas y velas para acompañar a la melodía de la orquesta de cámara más popular de Italia, ‘I Solisti Veneti’.

A los pies del castillo, sus quince componentes interpretaron un variado repertorio con selección de obras, la mayoría conocidas, de autores como Antonio Vivaldi, Gioachino Rossini, Antonino Pasculli, o Giuseppe Tartini.

Demostraron en directo el virtuosismo de sus solistas, con el oboe de Paolo Grazia, el contrabajo de Gabrielle Ragghianti, la trompeta de  Roberto Rigo, y especialmente el violonchelo de Giuseppe Barutti.

Pero también ayudó la perfecta coordinación de todos ellos, que además debieron hacer frente a las continuas molestias que les generaba el viento en el movimiento de sus partituras. La capacidad de sus componentes para improvisar demostró su profesionalidad e hizo  de este concierto un espectáculo memorable, como explicó el presidente de la Fundación Villa de Pedraza, Javier Acebo.

El conjunto, que está celebrando el 60 aniversario de su creación, representa uno de los grupos musicales más prestigiosos a nivel internacional.

Esta orquesta ha adquirido gran reputación como especialista en la interpretación de la música barroca italiana de grandes compositores como Vivaldi, Tomaso Albinoni, Francesco Geminiani, Benedetto Marcello y Giuseppe Tartini.

Les acompañó la buena organización de la Fundación Villa de Pedraza, que facilitó toallas y mantas al público que se vio sorprendido por la bajada de temperaturas propia de cualquier noche de verano en la llanura castellana tras una tarde tórrida.

Pero como todos los años, el espectáculo no solo estuvo en el recinto habilitado para disfrutar de la música del conjunto italiano, y donde se llenó el aforo. También en el resto de la villa se vivió y disfrutó del espectáculo que marcaron una vez más las 30.000 velas   colocadas en calles, plazas, balcones, puertas, corrales y patios. La limitación de entrada a 5.000 personas, la ampliación de los aparcamientos exteriores para los vehículos, la organización por parte de voluntarios, Guardia Civil, Protección Civil, y los vecinos, hicieron que, un año más, los Conciertos de las Velas cosecharan un nuevo éxito.