Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción. / José Antonio Santos
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A 35 km de Segovia capital, con una población de 140 habitantes, lejos de los más de 200 que tenía en los años 90 del pasado siglo, se encuentra Migueláñez, cuyo nombre hace referencia a quien fue su primitivo repoblador, “un tal Miguel Añez” quien, además pudo repoblar el actual despoblado de San Pedro de Miguel Añez de Tabladillo.

Esta localidad se encuentra ubicada en plena Campiña Segoviana y las localidades más cercanas son: Bernardos, Domingo García, Santa María la Real de Nieva, Nieva y Carbonero el Mayor.

Patrimonio

Entre los monumentos que podemos disfrutar en esta localidad segoviana se encuentra la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción. Un gran edificio que resalta por encima del resto de las edificaciones del pueblo por su tamaño, y porque se construyó sobre una tribuna o plataforma.

La iglesia tiene planta de cruz latina y una de las más importantes torres del románico en ladrillo de Segovia. La torre tiene cuatro cuerpos y, sus vanos o ventanas, con arcos de medio punto doblados, dan a la torre una imagen muy elegante. Esta torre está en uno de los laterales del templo y tiene planta cuadrada. Su construcción se realizó a base de lajas de pizarra y cadenas de ladrillo. La parte más elevada de la torre se adorna con pináculos.

En el apartado de patrimonio, Migueláñez también cuentan con la ermita del Santo Cristo del Humilladero y, como una parte más de su patrimonio, la Fábrica de Chocolates, en la que se realizan diferentes visitas, algunas temáticas, para comprender mejor el patrimonio industrial, sabiendo que con la visita se colabora a su mantenimiento porque, el 100% de lo recaudado se destina a su rehabilitación.

Fiestas

En Migueláñez viven el uso de la capa castellana o española de manera especial. En esta localidad “todos los vecinos, incluso los jóvenes, tienen la suya” y en las fiestas especiales, los hombres lucen esta prenda así como las mujeres utilizan la peineta y la mantilla.

La fiesta con más tradición alrededor de la capa es la fiesta de San Blas, que se celebra el último fin de semana de enero. Esta fiesta estuvo perdida pero en los años ochenta se relanzó. Con motivo de San Blas, se dan cita en Migueláñez los miembros de la Asociación de la Capa de Segovia que son alrededor de doscientas personas.

En esa jornada se realiza un desfile, tras reunirse en la plaza del pueblo, en el que participan todos los hombres y mujeres que lucen sus capas. Mientras van apareciendo los participantes, “se les da chocolate calentito, bollos aguardiente, vino… lo que quieran”, nos dice el alcalde, después “echan cuatro bailes”. Durante la procesión, que dura mucho, todos bailan con la capa y, “es muy bonito”.

Como ya se ha comentado, los participantes en la fiesta son miembros de la asociación de la Capa de Segovia, que será de las mayores en toda España, de hecho han llegado a ser, casi trescientos socios porque, la mayor asociación era Madrid pero se está quedando en nada porque solo está formada por gente muy mayor. Algo así está pasando en Miguelañez. El alcalde no hace otra cosa más que ver la manera de integrar en esta asociación a gente joven pero… “No entra nadie por ahí”.

Además de la gran fiesta de San Blas, en Migueláñez se celebra la fiesta de Santa Águeda, que también se había perdido, pero las mujeres han conseguido recuperarla, otra fiesta que hace un tiempo era la fiesta mayor de Migueláñez y que ahora se celebra el fin de semana anterior, a la fecha es San Isidro. En agosto celebra el día de La Virgen.

También se han recuperado la Cofradía de la Vera Cruz y su ermita y, en Semana Santa, el día de Viernes Santo, se “saca al Cristo de la Columna que no había vuelto a salir desde que acabó la guerra y le sacaron para dar las gracias porque había terminado y, desde entonces no había salido hasta que hace tres años lo hemos vuelto a sacar”, “sale el Cristo de la Columna, el Crucificado….” “se hacen unas procesiones en las que se lucen las capas, las mantillas…” y, la procesión es muy larga porque recorre todo el pueblo, desde la iglesia hasta la ermita.

La Capa Española

El origen de la capa, tal y como la conocemos hoy, se sitúa en la zona de Salamanca hace 600 años, un origen vinculado al inicio de la industria textil lanera. En el siglo XVI, la capa era signo de linaje y, cuanto más corta, mayor nobleza se suponía al portador. Así, la capa del rey llegaba hasta la cintura, los gentiles la llevaban hasta medio muslo, a los artesanos les llegaba a las rodillas y, a los campesinos les llegaba hasta los pies.

A partir de este momento su uso se extiende y comienza a ser conocida como Capa Española tanto aquí como en Francia y, su uso se extendió a países como Inglaterra, Italia y Portugal, tal y como se observa en los grabados de la época.

Con la llegada de los Borbones, en el siglo XVIII, a causa de sus gustos afrancesados, las capas comienzan a fabricarse en tejidos más ligeros y colores más vivos, alargando su longitud según el gusto de la época. Si anteriormente era la longitud la que marcaba la diferencia de clases, en este momento es el color del paño y, las de color grana, eran las que llevaba el pueblo bajo.

El siglo XIX es el de pleno esplendor de la capa. Dejaron de llevarse los colores vivos y comenzaron a llevarse las de paño negro, castaño, azul o verde oscuro, se les dio más vuelo, la esclavina se hizo más corta y, los embozos se forraron de piel, lana o terciopelo.

A principios del siglo XX los tipos de capas se redujeron y pasaron a ser de paño negro o azul con los embozos en terciopelo de vivos colores, la esclavina adornada con pasamanería y el cuello rematado con un broche.

Hoy, la capa es una prende relacionada con la etiqueta: Frac, esmoquin, chaqué… Para llevar en eventos que requieren una presencia impecable.

Son muchas las personalidades españolas y extrajeras que han utilizado o utilizan, de hecho, la capa española. La familia real, en muchas ocasiones pero, además: Plácido Domingo, Pablo Picasso, Buñuel, Julio Iglesias. Camilo José Cela recibió el Nobel de literatura luciendo una y, Pablo Picasso fue enterrado con la suya. En España existen más de 70 Asociaciones de Amigos de la Capa, entre ellas la de Segovia.

Migueláñez hoy

Su alcalde desde 2011, Frutos González (PP), recuerda que la localidad de Migueláñez, desde un punto de vista económico, se dedica a la agricultura y a la ganadería pero, como viene siendo habitual, las pensiones son fundamentales por la elevada edad de una parte importante de la población.

En Migueláñez han crecido las segundas viviendas y, por lo tanto, los fines de semana y las vacaciones, aumenta el número de vecinos de un modo importante. El alcalde se muestra contrariado cuando le preguntamos por los restaurantes de la localidad porque dice que “Ahora, por no tener, no tenemos ni bar”, aunque, en los últimos días, todo apunta a que el problema ha quedado resuelto y hay una pareja de jóvenes que parecen decididos a poner en marcha un establecimiento que es fundamental para los vecinos porque “ya me están preguntando qué pasa y, aquí somos pocos pero nos gusta salir a tomar un chato y, el pueblo, sin bar no puede estar”, “el pueblo que se queda sin bar, se muere”. Este nuevo establecimiento, que ya se está preparando, podría abrir su puerta en los primeros días de abril incluso antes. Entre las obras que tiene previsto realizar en fechas próximas se encuentran el arreglo de dos calles y completar el asfaltado de una plaza a la que le quedan los últimos retoques. “Todos los años se hacen un par de calles, de las que están más a las afueras porque las del centro están bien arregladas pero, hay que seguir haciendo cosas”.

Sobre la situación de la red de agua, Frutos González cree que el cambio se ha completado pero añade que “no sé si queda algo de la tubería antigua, está muy difícil porque antes se hacían las cosas sin planos y sin na… Y, cuando tenemos una avería y vemos la tubería vieja… de paso la cambiamos… pero, está prácticamente todo”.

En cuanto a las empresas más destacables de la localidad, Frutos González nos habla de la Fábrica de Chocolates, que hoy no funciona como tal pero, su actual propietaria, Maria Jesús la mantiene abierta como museo, sobre todo los fines de semana, organizando diversas actividades.

La fábrica de chocolate

Para conocer mejor “La Fabrica de Chocolate”, antigua Fábrica de Chocolates Herranz, nos acompaña su actual propietaria, María Jesús Fuentes, quien nos comenta cuáles son las novedades en relación a este antiguo ejemplo de arquitectura industrial.

Este edificio fue construido en el año 1946 y, aunque hoy el chocolate solo existe en el nombre, es “la única línea de máquinas de este tipo completa que existe en el mundo”, lo que hace que su valor como patrimonio industrial sea realmente importante. Además, este edificio está construido con cuarcita, piedra de la localidad de Domingo García, que destaca por su especial dureza. En cuanto al tejado, está realizado en pizarra de las canteras de Bernardos, que ya el Rey Felipe II llevó a El Escorial para la construcción de su enorme palacio.

Hoy, la Fábrica de Chocolate, se ha convertido en un lugar donde encontramos mil y una actividades temáticas, sobre todo los fines de semana, para disfrutar solo o con amigos y pasarlo muy bien.

Se organizan fiestas propias del Día de los Enamorados, de la Fiesta de Halloween, del Chocovino…. En Semana Santa del año pasado comenzaron a realizar las visitas al edificio y las fiestas comenzaron en octubre.

El Día del Padre, tienen previsto entregar un “kit de supervivencia para padres…” o, lo que es igual: Una rubia y una morena… (No piensen mal, estamos hablado de cervezas), porque siempre se busca encontrar la sonrisa de quienes participan en estos eventos y se ha puesto en marcha un “pase” dedicado a la familia completa…

María Jesús nos cuenta que ahora se están dirigiendo a los colegios y AMPAS de Segovia y las provincias cercanas para que los grupos organizados que salen los fines de semana puedan visitar esta fábrica tan especial, levantando el turismo de la zona, que no está bien desde que comenzó este año 2019 por un problema con las páginas web que informan de las casas rurales. El resultado de todo esto es que ahora, desde hace unas fechas, no hay llamadas y, la única solución parece ser el unirse y hacer la publicidad, de manera particular.

Dónde dormir en Migueláñez

La localidad de Migueláñez cuenta con varias casas rurales donde podemos centrar una visita que nos permita conocer un entorno tranquilo y único: Casa rural “La Tía Matea”, con capacidad para 7 personas y que dispone de terraza, barbacoa, huerto ecológico, jardín y chimenea. Casa rural “Peñamora”, con capacidad para 12 personas, dispone de barbacoa, chimenea, huerto ecológico y jardín. “Atardeceres”, con capacidad para 16 personas, dispone de piscina, jardín, terraza. Casa rural “El Arroyo”, con capacidad para 11 personas, dispone de terraza, barbacoa, chimenea y admite animales. Y, para terminar, las casas rurales “El Berral”, con capacidad para 7 personas y, “El Oasis” con capacidad para 10 personas. Estas dos casas rurales disponen de piscina, jardín, chimenea… Buenas oportunidades para vivir Migueláñez de cerca.

Receta

En esta ocasión, una vez más, ha sido el propio alcalde, Frutos González (PP), quien se ha brindado a ofrecernos una recta de cocina pese a que «estoy más liado en el Ayuntamiento….». La receta de Frutos González nos permite conocer otra manera de preparar un producto habitual, con poca grasa y muy saludable, el conejo, con un guiso tan tradicional como fácil, al nivel de cualquiera que quiera adentrarse en el mundo de los fogones… Conejo guisado.

Ingredientes: Un conejo, cebolla grande, sal, pimienta, 1 litro de vino blanco, 6 dientes de ajo, una rebanada de pan frito, pimentón picante, ½ cucharada de orégano y ½ cucharada de tomillo, hojas de laurel.

Modo de prepararlo: En una cazuela grande se rehoga la cebolla y, cuando está preparada se añade el conejo troceado y salpimentado, de añade después el litro de vino blanco, en el mortero se machacan los dientes de ajo y una rebanada de pan frito (para que la salsa espese), pimentón picante, orégano y tomillo y, se pone a cocer, al menos 40 minutos, hasta que esté tierno y, ya estará preparado.

El alcalde cuenta que la gran ventaja hoy al preparar conejos es que los que habitualmente compramos tienen la carne mucho más blanda que los de campo que pese a tener más sabor, tienen la carne más dura y, añade que ahora hay «un montón de conejos por el campo» pero «ahora no dejan cazar…» «los conejos causan problemas en el campo», » hay tierras de cultivo que, a veces, las arrasan…».