Un mes sin agua potable en Cabezuela

Los vecinos superan las primeras cuatro semanas sin poder abastecerse de agua del grifo por su contaminación con nitratos

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Varios vecinos recogiendo agua embotellada.
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La localidad de Cabezuela ha superado el primer mes sin agua potable, después de que el pasado 23 de agosto el Ayuntamiento dictara un bando informando de que el agua de grifo no era apta para el consumo. Ese día comenzó el abastecimiento a los vecinos con bidones. El problema apareció justo en el momento en que más población acogía el pueblo, y pocas fechas antes de la llegada de las fiestas patronales.

El sistema de abastecimiento municipal había sufrido unas semanas antes un incidente en el sondeo principal. Se hundió la bomba subterránea que succiona el agua hasta el depósito general, y quedó inutilizado. El pueblo estuvo sin agua unas horas. Se decidió entonces utilizar el otro sondeo auxiliar con que cuenta el municipio. Pero los análisis que se realizan periódica y obligatoriamente dieron como resultado altos niveles de nitratos, procedentes posiblemente de la filtración de abonos agrícolas.

Según la alcaldesa, Ana Agudíez, los técnicos aconsejaron entonces profundizar el sondeo unos 50 metros. Pero el problema persistía con los mismos niveles de contaminación por nitratos.

Ahora se trabaja en la redacción de un nuevo estudio hidrogeológico para llevar a cabo un nuevo sondeo en las proximidades del primer pozo, situado junto al depósito del agua, en la zona de La Vega.

“El sitio ya está elegido y esperamos que nos autoricen pronto desde la CHD, Minas y la Consejería de Medio Ambiente”, afirma la alcaldesa y procuradora, quien asegura haber encontrado buena disposición en estas administraciones para que los trámites burocráticos se agilicen al máximo. También reconoce la incomodidad que supone para los vecinos este problema, que igualmente ha supuesto más carga de trabajo para los empleados municipales y para ella misma, que algunos días se ha encargado personalmente del reparto de botellas.

Con el nuevo sondeo podrían finalizar los problemas de agua, aunque Ana Agudíez no aventura en qué fecha estará listo. Mientras tanto, los vecinos viven resignados a abastecerse cada semana recogiendo el agua embotellada en el edificio de La Panera. Primero se entregaban garrafas de plástico 20 litros, que debían devolver vacías. Luego se optó por paquetes de botellas de litro y medio, uno por persona y día. Desde la semana pasada, las entregas son semanales en bidones de ocho litros.