Medio Natural aconseja al municipio preservar los valores de “El Pelayo”

La Consejería de Medio Ambiente aconseja al municipio preservar los valores naturales de “El Pelayo” y buscar otras alternativas de desarrollo industrial fuera del polígono de la Comunidad.

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La Consejería de Medio Ambiente ha emitido un informe ambiental por el que insta al Ayuntamiento de Cuéllar a que preserve los valores del Monte “El Pelayo” y busque otras alternativas de desarrollo industrial, pues desde la Dirección General del Medio Natural se considera “que el valor natural y la fragilidad de toda la unidad desaconseja cualquier iniciativa urbanizadora”. Así lo daba a conocer Ecologistas en Acción de Segovia a través de una nota informativa.

El Documento de Referencia Ambiental para la elaboración del Informe de Sostenibilidad Ambiental (ISA) de las Normas Urbanísticas de Cuéllar, publicado en el BOCyL del 18 de marzo de 2009, ha dado al traste con las pretensiones de la empresa Aserraderos de Cuéllar, S.A., que pretendía la reclasificación urbanística de 26 hectáreas de pinar, adquiridos mediante permuta a la Comunidad de Villa y Tierra Antigua de Cuéllar, que fueron posteriormente descatalogados como Monte de Utilidad Pública en 2005 por Medio Ambiente. Este documento de referencia señala que “el ISA deberá plantear la elección de otras áreas alternativas de desarrollo industrial”. Así se señala que “es importante enfatizar que los terrenos urbanizables no se comportan como compartimentos estancos, sino que los efectos derivados de su futuro desarrollo urbano pueden afectar al paisaje de su entorno y a espacios protegidos con los que muchas veces son colindantes”. En este caso se menciona que la proximidad del polígono puede comprometer las medidas de protección de la Ribera del Cega y afectaría también a la Cañada de la Reina y al uso recreativo y de ocio vinculado a la naturaleza que tiene la Senda de los Pescadores.

El Ayuntamiento de Cuéllar aprobó inicialmente en junio de 2008 un convenio urbanístico con la empresa, por el que le aseguraba la reclasificación del suelo rústico protegido a suelo urbanizable industrial.