Miles de personas acuden todos los días a ver los encierros de Cuéllar. / el adelantado
Miles de personas acuden todos los días a ver los encierros de Cuéllar. / el adelantado
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Los encierros de Cuéllar han sido galardonados con el Premio Tauromaquia de Castilla y León 2018, un reconocimiento creado por la Consejería de Cultura y Turismo para distinguir la trayectoria profesional, los méritos, las actividades o las iniciativas de personas, entidades o instituciones que hayan contribuido a la promoción de la tauromaquia en la Comunidad y hayan colaborado en la difusión de sus valores culturales.

Para la concesión de este galardón, el jurado ha valorado la singularidad de estos festejos desde las siguientes perspectivas: en primer lugar, su antigüedad, ya que hay constancia documental que permite deducir que ya en el año 1215 se celebraban en Cuéllar “juegos de toros”, de manera que muchos estudiosos los consideran los encierros más antiguos de España que están documentados; en segundo lugar se ha valorado su vitalidad actual, ya que cada año en Cuéllar se reúnen miles de espectadores para presenciar estos encierros, muchos de ellos espectadores jóvenes, lo que permite ser optimistas respecto del futuro de este festejo; y en tercer lugar, se ha tenido en cuenta la trascendencia de estos encierros de cara a la promoción de la tauromaquia en su dimensión de patrimonio cultural y recurso turístico, ya que los festejos vinculados a los encierros de Cuéllar han sido declarados Fiesta de Interés Turístico a nivel Regional, Nacional e Internacional.

Precisamente, se ha destacado la especial relevancia que tiene la declaración como fiesta de interés turístico internacional realizada por el Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital en marzo de este año 2018, porque supone la inclusión, por primera vez, de una fiesta vinculada a la tauromaquia entre las fiestas con esta distinción en Castilla y León, y, además, porque en todo el país, sólo existen otras dos fiestas relacionadas con la tauromaquia declaradas de Interés Turístico Internacional, que son los Sanfermines y la entrada de toros y caballos de Segorbe.

Este premio no comporta dotación económica, y consiste en una escultura conmemorativa realizada por el escultor recientemente fallecido Venancio Blanco, que se entrega al galardonado, en este caso Cuéllar, en un acto institucional a través del cual se pone en valor la naturaleza de la tauromaquia como patrimonio cultural inmaterial de los castellanos y leoneses, calificación reconocida legalmente tanto a nivel nacional como autonómico, y como actividad con relevancia medioambiental, patrimonial y económica en el territorio de la comunidad de Castilla y León.