1 murallas 2018 web
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Cuéllar despertó soleado y los muchos vecinos que ya estaban inscritos en la VII edición de Las Murallas de Cuéllar mostraron su alivio, porque las previsiones no eran nada halagüeñas. Desde primera hora, decenas de voluntarios disponían todo lo necesario para una carrera que dotó de un ambiente inmejorable a la villa. Colocar vallas, cortar calles al tráfico y seguir dando dorsales fueron algunas de las tareas que llevaron a cabo solo ayer, pues hay un gran equipo implicado en que el primer domingo de marzo sea una fiesta del deporte en la localidad segoviana.

Ya una hora antes de dar la salida, la Plaza de La Soledad se llenó de atletas y sus acompañantes. El ambiente previo dio buena cuenta del que sería el de carrera. Las primeras carreras de calentamiento hasta la Plaza de Toros, estiramientos y muchos reencuentros preparaban la mañana para la competición, que más allá de la rivalidad siempre cumple las expectativas de carrera popular. A las 11 en punto, el cohete daba la salida y dejaba, como siempre, una imagen espectacular, la de cientos de corredores por la avenida de Los Toros hasta girar la curva por la que sigue el recorrido. La prueba se caracteriza por su dureza en sus dos modalidades; 5.000 y 10.000 metros en los que el desnivel es el protagonista y que, gracias al buen tiempo y la ausencia -casi- de viento, permitió hacerla un poco más llevadera a los atletas, que en otras ediciones ya han sufrido las inclemencias del tiempo. Los lugares de siempre, como el Castillo, junto a las murallas, y la calle Las Parras, fueron puntos clave en los que se concentró el público.

Ese público, en su mayoría vecinos del municipio, se hizo partícipe de la “fiesta del running” animando, aplaudiendo y captando en todo momento a sus amigos y familiares corredores. La altísima participación cuellarana dejó entrever que el running está en auge en la villa, y el Club Atletismo Cuéllar volvió a organizarlo todo “de 10”.

VENCEDORES La Carrera de las Murallas, si por algo se caracteriza, es por dejar ver el mejor deporte, la superación de muchos atletas, y por premiar todo lo posible a los corredores, tanto locales como foráneos. Una brillante actuación de los más profesionales dejó como vencedor de los 10.000 metros a Marcos Rojo, natural de Aguilar de Campoo, que finalizó el recorrido en 33’ 52”. Esta marca acaba con el récord de 2017, situado en 35’ 14”. Le siguieron Enrique de Diego, de Vallelado, con 34’ 06”, y Diego Pérez, con 34’ 11” y desde Riaza. En las féminas, otro “carrerón” para Diana del Ser, que completó los 10 kilómetros en 38’47”, también batiendo el récord de 2017, situado en 40’ 09”. En segundo lugar, la cuellarana Marina Muñoz, que finalizó en 40’ 06”, y seguida en tercera posición por Marta Vírseda, con 40’26”. El primer cuellarano en cruzar la meta fue Guillermo Riesgo, con 38’10”.

En la modalidad más corta, la de 5.000 metros, el vencedor fue Eduardo Esteban, que un año más se hizo con el primer puesto y esta ocasión en 17’ 31”. Luis Sanz, de Aguilar de Campoo, llegó en segundo puesto en un tiempo de 17’ 49”, y Alejandro Carabias lo hizo en tercer lugar y en 17’ 52”. En la categoría femenina, la cuellarana María Arranz se alzó con el primer puesto en 24’ 02”. En segundo lugar, la joven Marta Vicente, con 26’ 08”, y en tercer lugar, Chantal Núñez, con 26’ 40”.

La mañana se completó, antes de la entrega de premios, con la parte más divertida de la carrera, el turno de los niños. Las categorías de Cadete, Infantil, Alevín, Benjamín y Prebenjamín hicieron que familias enteras corrieran Las Murallas, cada uno acorde a los de su edad. La estampa más llamativa, la de “Los chupetines”; niños de hasta un año corrieron con sus familiares distancias adaptadas a ellos y sacando sonrisas a todo el público.

En general, la satisfacción de los corredores y la organización quedó patente. Además, el pódium -con nueva ubicación en el templete de Los Paseos- contó también con bastante público que se quedó a ver la entrega de premios. Muchos corredores disfrutaron también de las ofertas de algunos establecimientos cuellaranos que prepararon un “menú del corredor”, con precios asequibles y aprovechando que la carrera atrae a multitud de personas.

En cuanto a participación, la organización no puede más que felicitarse, ya que 600 personas realizaron su inscripción. Se trata de la VII edición, pero todo parece indicar que esta es una más en una historia que se promete larga. El deporte en Cuéllar goza de una salud inmejorable y la juventud procura implicarse, como así lo está haciendo la directiva del Club Atletismo Cuéllar. Mientras las vallas estén llenas de público y no falten ni corredores ni voluntarios, la Carrera de las Murallas seguirá consolidándose como un referente en la provincia y más allá de estas fronteras segovianas.

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