Cabezuela también se abastece con agua embotellada, /F.D.
Cabezuela también se abastece con agua embotellada, /F.D.
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Los vecinos de Lastras de Cuéllar no pueden consumir agua del grifo, de nuevo por el elevado nivel de nitratos que presenta. Poco les ha durado la normalidad en el abastecimiento de agua a los habitantes de esta localidad segoviana, que ya están acostumbrados a esta situación, y que a partir del próximo lunes volverán a ser suministrados con botellas de agua.

El alcalde de Lastras de Cuéllar, Andrés García Sanz, confirmaba ayer que el pasado miércoles el Ayuntamiento emitió un bando para avisar a los vecinos de la mala calidad del agua, no siendo apta para el consumo porque los niveles de nitratos están muy altos. “Nos hemos encontrado con el mismo problema, que se ha convertido en cíclico, y en los últimos tres meses hemos tenido que cortar el agua dos veces, recurriendo a la distribución de agua embotellada”, comentaba el alcalde. Una vez superados los problemas de los altos niveles de arsénico que también contenía el agua, gracias a la instalación de nuevos filtros, ahora son los nitratos los que aparecen en la red de abastecimiento cada cierto tiempo.

En cuanto a la búsqueda de una solución definitiva para este problema, Andrés García insiste en que la mejor sería la derivación del agua de excelente calidad de Las Fuentes del Cega a la localidad, una alternativa que ya se ha planteado en más de una ocasión a las administraciones, pero su alto coste impide su ejecución. Mientras, el Ayuntamiento acomete desde que se inició la presente legislatura el cambio de toda la red de abastecimiento de Lastras de Cuéllar, muy antigua y con graves problemas de pérdidas de agua. “Perdemos tres veces más agua de lo que se consume”, señala Andrés García, quien se ha marcado como prioridad la renovación total del sistema de suministro de agua. “Está suponiendo un importante esfuerzo presupuestario, al que ya se han destinado unos 850.000 euros en lo que va de legislatura, habiéndose ejecutado de momento el 50 por ciento de la red”, afirma.

Mientras el municipio lleva a cabo la mejora de la red de abastecimiento, continuará también trabajando en la búsqueda de una solución al problema de los nitratos. Hasta entonces, los vecinos acudirán todos los lunes, de 10 a 11 horas al edificio municipal de Los Toriles de la Plaza Mayor, donde podrán adquirir el agua, a 0,30 euros por cada paquete de seis botellas de litro y medio. El reparto está limitado a un paquete por persona y por semana. El agua del grifo permanece así declarada no potable y su uso está limitado a higiene y limpieza.

El problema de agua contaminada en Lastras de Cuéllar se dio por primera vez en septiembre de 2014, cuando se detectó un alto contenido en arsénico, y permaneció hasta diciembre de del año siguiente 2015. Desde entonces, se van sucediendo los cortes.