Las ganaderías de leche de la región, las más productivas y eficientes

Pascual elabora un estudio sobre vacuno lechero en el que han participado 41 explotaciones

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23-Eficiencia Productiva Pascual
Imagen de una de las explotaciones de vacuno de leche que suministran al grupo Pascual. / el adelantado
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Calidad Pascual ha presentado los resultados provisionales del Programa de Eficiencia Productiva obtenidos en 2018 por las ganaderías de Castilla y León, que nació en 2009 y es pionero en España. Esta iniciativa tiene por objetivo principal mejorar la eficiencia en el uso de los medios de producción en las granjas, como condición necesaria para mejorar su rentabilidad, generar un menor impacto ambiental y reducir el desperdicio alimentario.

Las conclusiones del Programa de Eficiencia Productiva revelan que las ganaderías castellanoleonesas destacan por la elevada productividad de la mano de obra y la elevada eficacia con que los alimentos se transforman en leche, unido a la gran importancia que la agricultura representa en la actividad. Los principales retos que se plantea la zona pasan por la optimización de los recursos forrajeros y la mejora de los parámetros reproductivos, que derivarían en un menor coste de alimentación.

Cabe destacar que, desde 2011, las ganaderías castellanoleonesas han pasado de obtener 10.628 kilogramosde leche al año por vaca a 11.573 kg.

A nivel nacional, Pascual consigue que la tasa de abandono sea inferior a la media española, colaborando con el ganadero para lograr una explotación sostenible y rentable. La tasa de abandono media en España entre 2011 y 2018 fue del 5,9%, mientras que en Pascual fue del 2,7%, lo que equivale a casi la mitad de abandonos. Además, las granjas que participan en este programa cuentan con más de 500 trabajadores directos y más de 12 mil hectáreas de superficie agrícola.

El método de trabajo comienza con la explicación al ganadero de los objetivos, metodología, compromisos y expectativas. Para seguir, luego, con la metódica toma de los datos; el cálculo de los índices; la elaboración de informes comparativos entre las distintas ganaderías y de evolución de la propia granja; definición de los objetivos de mejora; elaboración de un plan de acción hacia metas más específicas, etc.

La toma de datos en las explotaciones es mensual y se comparan 72 índices agrupados en 7 áreas productivas: producción por vaca, calidad de leche, productividad de la mano de obra, bienestar animal, alimentación, reproducción y medio ambiente. En este sentido el director de Compras Agro de Calidad Pascual, Joaquín Lorenzo, ha señalado que “entre julio de 2017 y junio de este año 2018 nuestros ganaderos del programa de Eficiencia han producido 202 millones de kilos de leche con casi 19.000 vacas y 14.000 novillas. Se trata de ayudar al ganadero para hacer rentable su negocio, y así lograr que no abandonen y sean más eficientes, fomentando su autonomía”.

Una ganadería media en España produce 504 toneladas al año, mientras que una granja en el programa de Eficiencia Productiva de Pascual, 1.375, un 272% más. Si se contabiliza por vaca, un animal de dicho programa produce casi un 35 % más: 11.074 kg de leche al año frente a los 8.207 kg de una vaca media de España.

Sostenibilidad medioambiental y desperdicio alimentario

La sostenibilidad medioambiental y el desperdicio alimentario también repercuten en el negocio del ganadero. Se trata de producir más con menos recursos y menor impacto.
La reducción del impacto ambiental es proporcional a la eficiencia en el uso de los recursos: menos vacas para producir la misma leche, alimentación eficiente y reducción de residuos.

Uno de los indicadores clave con los que se trabaja es la Eficacia Proteica, es decir, la relación entre la proteína que come un vaca y la que produce en forma de leche. La mejora de este indicador supone dos claros beneficios: uno, el medioambiental y, otro, el económico. “El aumento de la eficacia proteica en una granja media del programa supone ahorrar el consumo de 34 toneladas de soja al año, con un coste cercano a los 12.000 euros por granja; pero, además, evita el vertido a los acuíferos de 2,4 toneladas de nitrógeno, con un potencial de contaminación de alrededor de 95 piscinas olímpicas al año” ha explicado Lorenzo.

En definitiva, el equilibro entre alimentación, salud y bienestar de la vaca repercute en el medio ambiente. Así, también se evita el desperdicio alimentario.
Este programa voluntario permite a los ganaderos conocer sus fortalezas y debilidades para hacer su negocio más sostenible y rentable, y a Pascual permite obtener indicadores objetivos que puedan servir como referencia para todos los ganaderos, y lograr un equilibrio entre todos los factores productivos.