Las clases de Tai Chi se impartirán en julio en el Centro Social de la IV Fase. / Lucía Luque
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Desde la semana pasada se puede disfrutar en Marugán, en el Centro Social de la IV Fase de la urbanización Pinar Jardín, de clases de Tai Chi. Para asistir a las mismas, es recomendable ponerse en contacto con la monitora, que imparte las clases los martes y viernes de 10.30 h. a 11.30 h.

Tras el éxito del curso de Yoga impartido durante los meses de septiembre a junio al que asistieron más de 20 mujeres de todas las edades, la profesora que impartió estas clases comenzó en julio este nuevo proyecto.

El gusto por las disciplinas orientales y la buena acogida que ha tenido entre las vecinas del municipio, han hecho que la monitora apueste por esta innovadora iniciativa en un pueblo como Marugán.

Tanto la práctica de Yoga como de Tai Chi genera diversos beneficios para la salud física, mental y espiritual, mejorando la flexibilidad, disminuyendo el estrés y conectando el cuerpo con la mente. En este sentido, el entorno donde se desarrolla esta actividad añade valor y mejora los resultados que se desea obtener.

Realizar este tipo de destrezas al aire libre y en grupo invita a participar a todos aquellos que eligen los diferentes núcelos del municipio para pasar los meses de verano.

Además, el lugar elegido es un sitio de recreo y reunión donde niños y mayores pasan las tardes en los meses de julio y agosto, cuando los vecinos del pueblo se multiplican.

Como afirman algunas de las alumnas de estas clases, este tipo de propuestas ofrecen la posibilidad de conocer nuevas disciplinas físicas, además de dar llenar de vida la localidad.