La X edición de la Feria del Libro consolida con éxito su celebración

Los buenos resultados del fin de semana tanto para libreros como para su organización dejan buen sabor de boca a todos los implicados en este evento literario

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La edición de 2017 de la Feria del Libro cerró el domingo sus puertas con buenas sensaciones para los participantes. Más de 20 libreros venidos desde distintos puntos de la geografía nacional y los locales cerraron sus casetas tras dos días y medio de exposición y venta con buenos resultados, según sus comentarios. El incesante flujo de visitantes se fue incrementando con los días y ni la intermitente lluvia del domingo los frenó. La nueva apariencia de la Feria fue uno de los puntos a favor en esta edición, la décima, que sirve para consolidarse. Las casetas de madera que han sustituido a las habituales carpas del Ayuntamiento han logrado dar una nueva imagen, más cuidada y agradable, que también ha sido muy bien recibida por los libreros, cuyos productos lucieron mucho mejor. Libros gigantes y leyendas se repartieron a lo largo de los Paseos de San Francisco, lugar escogido para el acto y para otros muchos que se están sucediendo los fines de semana.

Los talleres y actividades han sido otro punto a favor de la feria. Los más pequeños han podido disfrutar de cuentacuentos, espacio para colorear e incluso yincanas de tiro con arco emulando al mismísimo Robin Hood. La concejala de Cultura, Sonia Martín, realiza un balance positivo de esta Feria haciéndose eco de las opiniones de la mayoría de libreros, 18 finalmente. La respuesta de estos ha sido muy positiva y asegura que sí que ha habido ventas. Afirma que la afluencia de público ha sido menor por las mañanas, recuperándose por las tardes. La representante del área de Cultura explicó que entre las presentaciones de libros, el público ha sido muy variable, “flojas” en algunos casos, por lo que se replantean la manera de hacerlas y su ubicación. Por otro lado, el espectáculo de la Plaza de Toros podría haber tenido mejor aceptación, por lo que se plantea la eliminación de cualquier acto de este tipo en la noche conocida en Cuéllar como “El Chocolate”.