La Presidencia española de la UE apuesta por implicar a la ciencia en la lucha contra la pobreza

La ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, ha expresado el deseo de la Presidencia española de la UE de poner la ciencia al servicio de la lucha contra la pobreza y la exclusión social, comenzando por una mayor “organización interna” y un compromiso europeo explicito.

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Estas reflexiones las lanzaba Garmendia, esta mañana, en La Granja, durante la inauguración de la conferencia «Ciencia contra la pobreza», en la que participan 300 expertos, representantes políticos y de entidades sociales de 46 países y cuatro continentes.

Garmendia ha precedido un debate en el que han participado el presidente del Grupo de Reflexión sobre el Futuro de la Unión Europea, Felipe González; el escritor y divulgador científico, Eduardo Punset, y el catedrático y director del Centro de Investigación en Salud Internacional de Barcelona (CRESIB), Hospital Clínic- Universitat de Barcelona, Pedro Alonso.

González ha subrayado que la actual crisis económica es similar a la registrada en el 1929, de la que se salió principalmente porque la II Guerra Mundial puso en marcha el aparato productivo. Ahora, la guerra tiene dos frentes, a juicio de González, la pobreza y el cambio climático, “si somos capaces de movilizar nuestros recursos contra ello, no sólo nos enfrentaremos a un problema ético sino también al económico, hagamos por tanto la declaración de guerra a la pobreza y al cambio climático y movilicemos todos los recursos”.

Garmendia ha anunciado que el Gobierno de España va a coordinaremos las políticas de de ciencia e innovación con las de cooperación al desarrollo, a través de su departamento y del Ministerio de Asuntos Exteriores, “para trabajar, tanto en atender el hambre de la humanidad, como en el progreso económico de los países más desfavorecidos, llevando conocimiento, además de tecnología”.

La ministra ha hablado de iniciativas concretas y ha insistido en que “para poder sobrevivir en la economía global hay que tener sistemas de ciencia y tecnología potentes, que garanticen nuestra independencia de otros países”.

A modo de ejemplo, Garmendia ha dicho que Haití y Japón, han sufrido terremotos de intensidad similar, pero con un balance muy diferente, en cuanto a destrucción y miles de muertos, lo que viene dado porque también tienen una preparación distinta como país. “La ciencia y la tecnología tienen mucho que decir en la preparación”, ha matizado.

Desde la Presidencia de la UE, según la ministra, “queremos que Europa arranque el compromiso de atender las catástrofes humanitarias desde el punto de vista científico, abrir nuestras puertas de nuestro sistema para acoger a los científicos que eventualmente quedan desprovistos de su lugar de trabajo y fortalecer las capacidades de ciencia e innovación en los países de origen (…) Cuando atraemos el escaso talento que hay en países en vías de desarrollo debemos de comprometernos a devolverlos y a desarrollar capacidades científicas y tecnologías en esos países de origen”.