La corporación de Campo de San Pedro vuelve a dar marcha atrás en su interés por el almacén nuclear

El Ayuntamiento decidió por mayoría absoluta, en un pleno celebrado la tarde de ayer, anular el acuerdo del 2 de febrero por el que solicitaba al Ministerio de Industria ser candidato para albergar el Almacén Temporal Centralizado (ATC)

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Campo de San Pedro vivió ayer otra jornada rocambolesca. Cuando las aguas parecían haber vuelto a su cauce, el Almacén Temporal Centralizado (ATC) desató otra tormenta, una vez que se difundió a primera hora de la mañana la noticia de que el Ayuntamiento de Campo de San Pedro había presentado, por sorpresa y fuera de plazo, su candidatura para albergar el cementerio nuclear. De nuevo, el pueblo se dividió entre quienes eran partidarios del cementerio nuclear y los que acusaban directamente al alcalde, José Antonio Martín (PSOE), de “engañar” a los vecinos. Después de una jornada marcada por la tensión, y como ya ocurriera el 24 de enero, el Ayuntamiento acabó reculando en la tarde de ayer. De momento, la película acaba aquí.

Aunque el plazo de presentación de candidaturas concluyó el viernes 29 de enero, el Ayuntamiento de Campo de San Pedro convocó un pleno el martes 2 de febrero para abordar la posible presentación de una candidatura. De los siete concejales de la corporación, cinco (3 del PSOE y 2 del PP) se posicionaron a favor de solicitar el cementerio nuclear, uno (PSOE) se abstuvo y uno (PP) votó en contra. El propio alcalde entregó en la mañana del miércoles 3 de febrero la solicitud, y ese mismo día, por la tarde, el Ministerio de Industria hizo pública la lista provisional de los municipios candidatos, entre los que figuraba Campo de San Pedro.

A la hora de justificar su cambio de postura —ya que la corporación hizo público un comunicado (24 de enero) en el que informaba que “debido a las presiones” desistía de su objetivo inicial—, Martín esgrimió a primera hora de la mañana de ayer dos nuevos motivos, “el apoyo vecinal” y “las convicciones de la corporación”. El primer motivo hace referencia a una iniciativa popular, que logró sumar cerca de 160 firmas pidiendo al Ayuntamiento que se mantuviera firme y postulara para acoger el ATC. El segundo hace mención a la corporación y, especialmente, al propio Martín, que incluso después de asegurar que abandonaba la idea, siguió declarando públicamente que el cementerio nuclear habría sido positivo para el pueblo, puesto que “impulsaría su desarrollo”.

La candidatura cayó ayer como una bomba sobre los opositores al proyecto, algunos de los cuales insistían en que la maniobra del Ayuntamiento era una argucia jurídica para intentar, aprovechando el plazo de presentación de alegaciones, agotar las posibilidades de acoger el cementerio nuclear en el pueblo. También era comentario generalizado en Campo de San Pedro el de que la candidatura traería una “compensación económica” para el municipio, aunque el alcalde negó tal hecho: “No se si habrá, pero, en cualquier caso, no es lo que buscamos”.

La portavoz del PP en el Ayuntamiento, Laura Martín —única concejala que votó en contra en el pleno del día 2—, aseguraba que la decisión “demuestra la poca palabra que tiene este Ayuntamiento”. “Creo que (la candidatura) supone volver a revolver un tema que habíamos dado ya por zanjado”, agregó.

A medida que fue pasando la jornada de ayer, los opositores al proyecto fueron articulando sus protestas. Así, convocaron, utilizando las redes sociales de Internet, una concentración, el sábado 6 de febrero (13 horas), en la plaza de la localidad. Los convocantes anunciaban que, en dicha concentración, harían especial hincapié en la “poca transparencia” por parte del alcalde a la hora de informar a los vecinos sobre el ATC. En ese sentido, insistían en que Martín ha “manipulado varias veces a la opinión pública”, recordando el comunicado del 24 de enero en el que informaba que no presentaría la candidatura, y las declaraciones que realizó la tarde del pasado miércoles, en las que negó que fuera cierto que hubiera formalizado la solicitud.

La situación giró radicalmente por la tarde. Después de haber recibido “nuevas presiones” —en expresión del alcalde— fue convocado un nuevo pleno, a las 18,30 horas, al que acudió la totalidad de los miembros de la corporación. Se trataba de decidir “si se seguía adelante o no”. Por abrumadora mayoría (6 votos contra 1), se optó por anular el acuerdo del 2 de febrero por el que el Ayuntamiento presentaba candidatura para albergar el cementerio nuclear. Igualmente, la corporación decidió no hacer alegaciones en el plazo legalmente establecido y solicitar la exclusión del municipio en la lista de candidatos.