La ciudad recupera el hermanamiento con la localidad francesa de Ligueil

El Ayuntamiento quiere retomar el intercambio de jóvenes, entre otros proyectos culturales

0

El Ayuntamiento de Cantalejo ha hecho realidad uno de los proyectos que tenía en mente desde hace meses como es el de recuperar el hermanamiento con la villa francesa de Ligueil. El protocolo fue firmado en el año 1981 por el entonces alcalde de la ciudad briquera, Manuel Agudíez, y por su homólogo de Ligueil, Michel Gignaudeau, que después de varios años vuelve a ponerse al frente de la Alcaldía de la pequeña villa francesa.

Según ha informado el Consistorio, eesde los últimos intercambios de chavales, allá por la década de 80, la relación entre Cantalejo y Ligueil había caído en el olvido, y el actual equipo de gobierno, con su alcalde, Máximo San Macario, a la cabeza ha decidido ponerse manos a la obra y recuperar aquella experiencia de la que hoy todavía se acuerdan los que tuvieron la suerte de conocer la villa francesa.

Para ello, durante la pasada Semana Santa, la concejala de Nuevas Tecnologías y Relaciones Institucionales del Ayuntamiento de Cantalejo, Inmaculada Gómez Martín, se trasladó a Ligueil con el fin de recuperar los lazos de hermanamiento entre estos dos pueblos. Allí fue recibida por el alcalde de Ligueil, Michel Gignaudeau; por los consejeros municipales, miembros del Comité de Hermanamiento, y representantes de las principales asociaciones y empresas que dan vida a este pequeño pueblo de aproximadamente 2.600 habitantes. Durante su estancia visitó el colegio, el instituto, la residencia de ancianos, el Hogar del Discapacitado, la granja ‘Les Pampilles’, donde se producen sus famosos quesos de cabra, y la conocida fábrica de instrumentos de percusión de la familia Bergerault.

En palabras de la concejala «ha sido una experiencia difícil de olvidar por la entrañable acogida, por el cariño que han mostrado todos los habitantes de Ligueil, con su alcalde a la cabeza y el interés y las ganas por poner de nuevo en funcionamiento los intercambios y las relaciones con Cantalejo».

A partir de esta visita comienza una nueva etapa en las relaciones entre estos dos pueblos, que se materializará en nuevos proyectos. Así Cantalejo y Ligueil están en contacto permanente “para hacer realidad nuevamente la verdadera esencia de aquel hermanamiento firmado el 16 de agosto de 1981”, señala la Alcaldía.