2 virgen del rosario PAR web
La calle de El Rosario, abarrotada de danzantes./ chantal núñez
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No se puede decir que esta sea una tradición centenaria, porque no lo es; tan solo tiene dos años, y en este segundo la expectación ha crecido y ha sentado las bases del que ya es un acto más d ela programación pre-fiestas de Cuéllar.

La iglesia de San Miguel acogió a algunos fieles que quisieron estar presentes en los rezos y peticiones llevados a cabo por el párroco local, Emilio Calvo, en la que serán las últimas fiestas ejerciendo como tal en Cuéllar. La Virgen del Rosario presidía en el altar, y el sacerdote procedió a pedir por los cuellaranos, los enfermos, los parados, y por todos aquellos difuntos que este año no podrán vivir las fiestas con el resto. Tras estos rezos, se bendijeron tres pañuelos rojos de las fiestas de Cuéllar, los que seguidamente iban a portas la Corregidora y las Damas, protagonistas de este día también.

Asimismo y con la Cruz abriendo paso, la imagen de la Virgen del Rosario cruzó el umbral de la puerta de la iglesia de San Miguel, a hombros de Sheyla, Sandra y Rebeca, muy emocionadas de formar parte de esto. Las aguederas también ayudaron, vestidas de traje segoviano, y fueron ellas las que iniciaron los bailes de jota castellana en la misma puerta. Las dulzainas, que estos días se oirán hasta la saciedad acompañadas de tamboril y bombo, resonaron en la Plaza Mayor ante la atónita mirada de muchos vecinos que aún no han asimilado que este sea un acto más.

El traslado de la Virgen del Rosario, antes de que el año pasado fuera restaurada, no era un acto litúrgico; solo salía portada a hombros el Sábado de Toros, desde la propia Capilla de Santo Tomé, en el acto central de todas las fiestas, cruzando la Plaza antes del pregón y entre toda la muchedumbre. Esto también ocurrirá el sábado, pero el del miércoles también se ha asentado como un acto religioso más.

Además, este año se ha cambiado el recorrido. En 2017 se portó la Virgen por la calle Santa Cruz, principio de Las Parras, calle Rosario y Concepción hasta Santo Tomé. Para sorpresa de muchos, ayer se lució a la Virgen por toda la calle San Pedro, por la que incluso salieron los comerciantes y vecinos a unirse a bailar la jota. El punto clave fue la llegada a la Plaza de Los Coches. En este cruce, cientos de vecinos contemplaron la procesión sin conocer esta reciente tradición, pero no dudaron en ponerse a bailar y seguir a los que ya lo estaban haciendo. Mucha expectación llenó este punto del recorrido, que siguió la misma tónica por la calle Las Parras. Las jotas no cesaron; una tras otra, las melodías festivas se repitieron y en el ambiente se palpaba esa sensación de que los cuellaranos ya tienen ganas de fiesta, de bailar y cantar, y empezaron haciéndolo honrando a su patrona. Por la calle El Rosario, la estampa fue de las de recordar, en una vía tan estrecha y con tantos danzantes reunidos.

A su llegada a Santo Tomé, más expectación. La Corregidora y las Damas volvierona ser las encargadas de portar la imagen hasta el interior, donde comenzó el triduo a la Virgen del Rosario, que continúa hoy alas 20.00 horas en la misma Capilla. Entre flores, la Virgen aguarda el momento especial, ese en el que dirige todo y los cuellaranos quedan bajo su protección. Mañana, la Virgen del Rosario celebra su día grande.

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