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Una villa volcada con la iniciativa de la Concejalía de Turismo es lo que se pudo contemplar en Cuéllar durante la tarde de ayer. A pesar del intenso calor, más de cien vecinos de la villa se ataviaron con sus trajes medievales y se dispusieron a ser parte de la gran boda real entre Pedro I de Castilla y Juana de Castro.

A las 17.30 horas, el cortejo real partió desde el Palacio de Pedro I, con los reyes a caballo y una larga cola de figurantes que tomaron parte de la recreación con vítores a sus majestades y animando todo el camino hasta el Castillo. Allí, cientos de personas esperaban para ver cómo se desarrollaría el acto de vasallaje, en presencia de miembros del clero, señores, damas y vecinos en general. Los dos jóvenes cuellaranos, Jaime Marcos y Raquel García, fueron los protagonistas junto a un gran elenco de actores de los dos grupos de teatro que Ángel Gómez dirige.

En el Patio de Armas, juraron las condiciones de su matrimonio, que tendría lugar seguidamente en el templo de San Martín, junto al Castillo. A su entrada fueron aclamadas, igual que a la salida, y la iglesia de San Martín se llenó mucho antes de que ellos llegaran. Perfectamente decorada, sin que faltara un detalle, toda la corte recibió a los novios, vestidos para el enlace.

Todos los obispos procedieron del mismo modo, y la expectación era máxima en un acto en el que Cuéllar tenía mucha ilusión depositada, y así se hizo ver. Su entrada por el pasillo fue uno de los momentos más emocionantes, y las cámaras no cesaron de fotografiar a los jóvenes reyes y a todos los actores de esta enorme obra que ya ha sido calificada como un éxito total.

La ceremonia no fue menos, con la participación de la Coral Cuellarana, también engalanada para la actuación y muy entregada en sus cánticos nupciales, así como el obispo; nada hacía parecer que esta fuera una boda ficticia, sino muy real.

Pedro I y Juana de Castro contrajeron matrimonio ante cientos de personas que aplaudieron y agasajaron a los reyes. Los cánticos no cesaron, y la salida de los reyes fue otro de los momentos de mayor expectación. Desde allí, toda la corte se trasladó al parque de la Huerta del Duque.

Los músicos reales abrieron paso y las danzas del grupo ‘Villa de Cuéllar’, así como de los vecinos que participaron como figurantes fueron la primera parte de la celebración del enlace. Toda la actividad continuó en el parque, con la celebración de justas y torneos en honor a los reyes recién casados.

fin de feria

Por otro lado y a pesar de que la recreación histórica de la Boda Real centró toda la atención del domingo, ‘Cuéllar Mudéjar’ continuó en el entorno del parque, donde miles de visitantes se adentraron en el ambiente medieval. A falta de la cifra final de visitantes que se conocerá durante los próximos días, han sido miles de personas las que han disfrutado de la feria medieval y los 90 artesanos que allí se dieron cita. Sin duda, la recreación histórica ha sido un atractivo más para que en sus últimas horas, ‘Cuéllar Mudéjar’ acogiera a más gente de la que suele acudir antes del cierre. El éxito del área de Turismo ya es un hecho, y se espera que en la próxima edición haya tanta expectación como en la presente.

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