El puente de Coca es el punto más complejo de esta fase. /NEREA LLORENTE
El puente de Coca es el punto más complejo de esta fase. /NEREA LLORENTE
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La tercera y última fase de la Vía Verde Valle del Eresma (Segovia-Olmedo), de 23 kilómetros de recorrido, va a buen ritmo y, si los plazos se siguen cumpliendo, este camino natural entre las provincia de Segovia y Valladolid estará terminado para septiembre de este año. En 2012 comenzaban las obras en el puente de hierro sobre el arroyo Tejadilla, en la capital segoviana, para acondicionar el camino del Valle del Eresma, realizado sobre el tramo Segovia-Olmedo del ferrocarril en desuso Segovia-Medina del Campo, de 71 kilómetros de longitud. Seis años después, parece que el proyecto que gestiona el Consorcio Vía Verde Valle del Eresma, en cuya presidencia se alternan la Diputación Provincial de Segovia y el Ayuntamiento de Segovia, y ejecuta el Ministerio de Medio Ambiente, será una realidad.

La concejala de Obras, Servicios e Infraestructuras del Ayuntamiento de Segovia, Paloma Maroto, administración que ahora preside el Consorcio, explicaba a esta Redacción que las obras para completar la vía verde están en plazo, por lo que a finales de este año caminantes y cicloturistas podrán disfrutar de todo el camino, que transcurre desde el sur y por el oeste de la provincia de Segovia, hasta entrar en la de Valladolid, a unos kilómetros de Olmedo, donde conectará con otro camino verde.

La empresa Tragsa, que además de llevar a cabo la adecuación de la vía, se encarga del mantenimiento de la misma, empezó en septiembre de 2017 las actuaciones sobre el último tramo, entre la localidad segoviana de Nava de la Asunción y la vallisoletana de Olmedo. Hasta ahora se han desarrollado los movimiento de tierra y la preparación de la plataforma sobre la que ya se está echando la zahorra. Esta última fase atravesará las localidades de: Nava de la Asunción, Coca, Santiuste de San Juan Bautista, Ciruelos de Coca, Villagonzalo de Coca, Fuente de Santa Cruz y Villeguillo, hasta entrar en la provincia de Valladolid.

El proyecto, según señala Paloma Maroto, contempla dos pasos inferiores, debido a las características del recorrido. El primero, de 14 metros de largo, se sitúa entre las localidades de Fuente de Santa Cruz y Villeguillo. Serán realizados con marcos prefabricados, serán cerrados, aunque si luz artificial y tendrán una anchura de 2,5 metros. El otro paso inferior se situará entre Ciruelos de Coca y Santiuste de San Juan Bautista, y tendrá 23 metros de largo.

Sin duda, el punto más complejo de las obras de esta tercera fase de la vía verde será el antiguo puente de Coca, por el que pasaba el tren. Con una altura sobre el río Eresma de 24 metros, “es lo más significativo de esta fase”, afirma Maroto. Previamente a la instalación de la plataforma sobre la vía, está previsto llevar a cabo un tratamiento especial de la infraestructura, con andamios, para establecer una buena base y acondicionar la vía posteriormente. También se instalará una barandilla de 1,5 metros de altura, dotando de la máxima seguridad a los viandantes que atraviesen ese punto en su ruta por el camino verde. Hay que tener en cuenta que las características de la vía son iguales en los más de 70 kilómetros de recorrido, por lo que el resultado final del puente de Coca será similar al que ya existe en el puente de Yanguas de Eresma, en el primer tramo de esta vía. Está previsto que la instalación de los andamios para actuar en el puente de Coca se lleve a cabo a primeros del próximo mes de mayo. Estas obras podrán simultanearse con las de adecuación de la vía en todo su recorrido, y el acondicionamiento de los cruces de caminos, así como la señalización y el mobiliario. En este sentido, hay que destacar que este tramo incluye tres zonas de descanso en la provincia de Segovia, concretamente en Nava de la Asunción, otra antes de llegar a Santiuste de San Juan Bautista, y otra pasado Ciruelos de Coca.

Como se recordará, el proyecto ha sufrido algún retraso debido a los problemas surgidos en los últimos siete kilómetros, ya en la provincia de Valladolid. El Ministerio de Medio Ambiente y el Consorcio de la Vía Verde han tenido que esperar unos meses hasta que la Diputación de Valladolid ha decidido asumir el mantenimiento de los kilómetros de la vía que entran en su territorio, ya que el Ministerio se encarga de las obras, pero es la Diputación la que debe gestionar y mantener después la vía. En el caso de Segovia, el Ayuntamiento asume los kilómetros de la vía que pasan por la capital, mientras que la Diputación de Segovia asume el resto. Paloma Maroto anunció que la institución vallisoletana se ha comprometido al mantenimiento de su parte, por lo que las obras avanzan sin más contratiempos. El presupuesto total de las obras de esta tercera y última fase se eleva a 1.137.964,45 euros.

 

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