Recreación de la Boda Real de Pedro I en 2018, para cuya segunda edición se ha fijado la fecha del 3 de agosto de 2019./ c. n
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La recreación histórica de la Boda Real de Pedro I el año pasado se convirtió en un evento que superó todas las expectativas de la vecindad. Un evento que llenó el Castillo, abarrotó la iglesia de San Martín y consiguió que muchos vecinos actuarán como figurantes, no podía quedar en un acto aislado de un año, y por eso, ya se trabaja de manera incansable en la edición de este año.

Detrás de toda esta idea y ejecución se encuentra Ángel Gómez, que de la mano de sus dos grupos de teatro, ‘Los Mirmidones’ y ‘Tempus Gaudii’, va a lograr superar el estreno. El pasado jueves se celebró una reunión en la que ir definiendo aspectos esenciales. Gente de la localidad que participará asistió a las explicaciones de Ángel, que compartió con el grupo sus intenciones y las posibilidades reales para el acontecimiento.
El día elegido para la recreación será el 3 de agosto, sábado y primero del mes. Ya no coincidirá con la Feria Medieval; se separarán los eventos para un mejor desarrollo de ambos. La principal novedad se va a dar en los escenarios escogidos, puesto que se añade la Plaza Mayor a los del año pasado. La primera parte tendrá lugar en la plaza, que estará engalanada con pendones y estandartes en los balcones. “Va a ser muy vistoso y un evento lleno de plasticidad, muy estético”, comentó Gómez. Aún está a la espera de contar con los pendones portados por participantes de miembros de Villa y Tierra, lo que haría aún más grande el acontecimiento, pero las elecciones han hecho que no se hayan podido decidir cuestiones como estas de momento. Lo que sí quiso compartir el director de la recreación es su agradecimiento al grupo de mujeres que ha realizado casi 25 estandartes “con un resultado magnífico”. Dos meses de trabajo para estos pendones dejan una responsabilidad: encontrar portadores.

Así, con los balcones llenos y los pendones, la plaza será el escenario de la parte más cultural. Gómez explicó que sus deseos son que, además de una recreación histórica, se convierta en cultural. Por eso recrearán la época del siglo XIV que tantas obras otorgó a la literatura nacional, como por ejemplo, El Libro de Buen Amor. Personajes como el Arcipreste de Hita, El Conde Lucanor y López de Ayala presentarán sus obras al rey Pedro I. También habrá espacio para la Banda Municipal y alumnos de la Escuela de Música en esta primera parte.

Seguidamente, acudirán ala parte norte por la calle La Morería y el arco de San Martín. Gómez explicó que esa parte de la muralla es de gran belleza y ensalzará más aún la belleza del acontecimiento en general. En el Castillo, siguiente escenario, tendrá lugar el actod e vasallaje. Este será teatralmente muy parecido a lo representado el año pasado, con ligeros cambios, como que los reyes puedan entrar a caballo en el Patio de Armas -aún por concretar-. Para el enlace en la iglesia de San Martín, nudo de la historia, se quiere mejorar la luminosidad y controlar algo el acceso, aunque gomez reconoce que es muy complicado. “Se trata de una iglesia muy pequeña y en cuanto entran 100 personas, se reduce mucho la visibilidad”, reiteró el director.
Quedan por definir algunos aspectos más, pero la recreación culminará en el Castillo de nuevo. Allí se celebrará una fiesta de baile, con danzas medievales para las que van a dar un curso de varios días. La Coral Cuellarana también tendrá su papel aquí, con cánticos que agasajen al recién contraído matrimonio.

OBJETIVO Ángel Gómez habla de este como un acontecimiento dirigido a todo aquel que quiere mejorar Cuéllar, que crezca, que su nombre sea reconocido. Por ello, cree imprescindible que la población se implique de lleno, que sea una recreación pero que se convierta en una fiesta para el pueblo. “Si queremos que perdure, ha de ser así; está claro que lo que el pueblo no quiere, ha de correr”, explica. Por otro lado, uno de los objetivos marcados es que se convierta en un punto de referencia anual y que atraiga al “verdadero turismo, el que llena los restaurantes, las tiendas, el pueblo en sí”.
Faltan aspectos por concretar, papeles que asignar a los figurantes y, así se espera, más gente que se anime a que Cuéllar vuelve a la época de Pedro I y sea partícipe de lo que ocurrió en las mismas calles de la misma villa, pero muchos siglos atrás.

 

LLAMAMIENTO DE PARTICIPACIÓN EN LA BODA REAL A LOS JÓVENES

La realización de todos los estandartes y pendones ha supuesto un gran esfuerzo y dedicación a un grupo de mujeres de la villa, que muy gustosamente ha querido colaborar con el que pretende ser uno de los grandes eventos de este verano. Por eso, Ángel Gómez hace hincapié en la necesidad de participación e implicacóin de los vecinos, particularmente de los jóvenes. Para portar estos banderines y pendones busca a jóvenes de a partir de 14 años, “que pueden dar mucho lustre a esta recreación”. Tendrán que portar estos elementos que asegura “no pesan”, y realizar el recorrido desde la Plaza Mayor hasta el Castillo por la calle de La Morería, el arco de San Martín y llegada a la fortaleza. La boda real pretende serlo a todos los efectos, como explicó el director de la recreación histórica y cultural, y es por eso que se busca la involucración de los más jóvenes de la villa, que apuesten por este espectáculo que puede asentarse en la localidad y generar una gran actividad cuando se haya convertido en un verdadero reclamo. Aunque el llamamiento es especialmente para los jóvenes, se hace extensivo a todo tipo de perfiles, puesto que el objetivo final solo se logrará con la participación de todos los habitantes de la villa. Se busca que sean partícipes de la historia de sus antepasados, en los mismos lugares en los que sucedieron acontecimientos de la magnitud de esta boda, y su colaboración será fundamental para hacer que el evento sea verdaderamente una fiesta a lo grande. Para participar solo es necesario inscribirse en el Ayuntamiento de la villa, donde se rellenará una ficha de datos que permita contactar con el interesado.