La peña taurina local, “La Capea” celebró su gala anual, la número 27

El acto contó con la presencia del ganadero Juan Luis Fraile y los matadores de toros Serafín Marín y Alberto Lamelas; y al final hubo cena de hermandad en mesón Riscal

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La anual gala taurina que celebra anualmente desde su constitución en 1990 la peña taurina “La Capea”, tuvo convocatoria la noche del pasado sábado en el Centro Cultural “Los Caños”, lugar donde se iniciaron estos encuentros, siendo el referido con la presentación de la entidad asociativa que presidía entonces Esteban Migueláñez. La mesa presidencial estuvo formada por el matador de toros Ortega Cano, el crítico taurino Fernando Fernández Román y el torero de plata José Ibáñez, siendo este informador el presentador-moderador del acto

En esta ocasión la mesa la formaron el presidente de la peña, Fernando Manso, el ganadero de bravo Juan Luis Fraile, los matadores de toros Serafín Marín y Alberto Lamelas y los moderadores Juan José Matute y Pablo Pastor.

Palabras de bienvenida y saludo por parte del presidente de la peña, presentación de la gala y semblanza de la peña a cargo de Pablo Pastor, pinceladas sobre la personalidad de cada invitado por parte de Juan José Matute e intervención personal de cada respectivo invitado. De esta forma se pasó a un coloquio que estuvo centrado en la ganadería de Juan Luis Fraile principalmente, resaltando su trayectoria desde su creación en 1895 con reses procedencia de Conde de Santa Coloma y Graciliano PérezTabernero, que aún conserva. Comentó el ganadero el hecho de que ciertas vicisitudes ocasionaron la actual conformación de sus reses y que lidia pocos toros y si novillos utreros y erales. Para 2018 tiene de salida dos corridas de toros y dos de utreros, más algunos erales.

La intervención de los toreros estuvo motivada por ciertos interrogantes referidos a su palmarés de la temporada 2017. Serafín Marín matizó que el escaso bagaje artístico se debe a su negativa a aceptar ciertas ofertas. “Espero que 2018 me traiga otros conceptos más atrayentes en las negociaciones y torear lo necesario para mi interés y satisfacción. Yo toreé aquí dos veces, la primera en 2009, y recuerdo que cuajé dos buenos toros cortando las orejas. También he actuado en otras plazas segovianas y fui invitado de la Tertulia Taurina de Segovia en dos ocasiones, además de haber participado en algunos coloquios”.

Alberto Lamelas dijo estar relativamente satisfecho con las ocho corridas de toros sumadas en el presente 2017 y, en cuanto al ganado a lidiar, reconoció que fue la forma de poder entrar en los carteles ofrecidos. “Viendo la relación de esas ocho corridas, salta a la vista qué clase de toro he tenido que afrontar con arrestos y deseos de triunfo. Dolores Aguirre, Partido de Resina, Valverde, Murteira Grave, Adolfo Martín y Celestino Cuadri.

Pues bien, ojalá me vuelvan a ofrecer torear varias corridas con ese tipo de toro, señal de que intereso y a mí no me importa torearlo. Desde hace unos días, se ha sumado a mi apoderamiento Tomás Campuzano y sigo por supuesto con Roberto Piles. El pasado año toreé en Riaza una corrida de José Escolar y este año un festival en La Granja. He sido también invitado en dos ocasiones de la Tertulia Taurina. Agradezco esta invitación y espero que algún día pueda venir a Carbonero el Mayor para torear”.

PREMIOS Y CENA

Se mantuvo un interesante coloquio en el que intervinieron aficionados con preguntas de cierto compromiso y rigor para ganadero y diestros. Una vez concluido el coloquio, se procedió a la entrega de presentes, en forma de placa para ganadero, toreros y Juan José Matute y una escultura en bronce de gran tamaño y bonita configuración exaltando la cabeza de un toro a este informador, agradeciendo sus 27 colaboraciones como presentador de la gala taurina anual.

Finalmente, hubo cena de hermanamiento en mesón Riscal con un menú realmente “grandioso” basado en los tres tercios de la tauromaquia, expresado en la carta así: ” Primer tercio”, “acoso y derribo”, tercer aviso”, “no hay toro sin banderillero”, “no hay quinto malo”, “rematando la faena” y el postre denominado “hasta la bandera”.

COMENTARIO ADICIONAL

Quién firma esta crónica, tiene un cariño especial por Carbonero el Mayor y sus gentes. He tenido el placer de compartir momentos dichosos con muchos de sus vecinos, sobre todo con personas de mi generación, ya que desde los diez años de edad era asiduo a esta acogedora villa invitado por la familia de mi recordado Eduardo “Tajuelas”, amigo íntimo de mi padre. Luego ya como comentarista taurino he venido a Carbonero a cumplir con mi cometido como tal.

Que cierto es que la familia te la imponen y a los amigos se los elige. Yo he tenido el privilegio de poder elegir amigos en Carbonero y éstos aceptar mi exigencia personal, siempre cariñosa y siempre permanente. Algunos se fueron y otros nos iremos cuando nos llamen. No faltaremos a la cita y espero que entonces podamos tener un encuentro de absoluta emotividad y auténtica amistad.

En cuanto a la peña taurina “La Capea”, he tenido el privilegio de ser el presentador-moderador de todas sus convocatorias en forma de gala o conferencia. Unas veces en el Centro Cultural “Los Caños” y otras en el salón de actos del Ayuntamiento. Y he presenciado festejos tanto en la Plaza Mayor desde un tendido formado por carros y maderos y desde hace años en plaza portátil. Espero que al menos se me permita la licencia de seguir disfrutando de esos eventos algún tiempo más, aunque sea corto. Gracias, siempre gracias.