En los Ángeles de San Rafael continúan siendo mucho más numerosos los propietarios no residentes, avencidados en Madrid.
En los Ángeles de San Rafael continúan siendo mucho más numerosos los propietarios no residentes, avencidados en Madrid. / El Adelantado
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El Boletín Oficial de Castilla y León hacía pública ayer la constitución y estatutos de la Mancomunidad Intermunicipal de los Ángeles de San Rafael (MILASR), perteneciente a la provincia de Segovia, integrada por los municipios de El Espinar y Vegas de Matute y aprobada por los plenos de los Ayuntamientos estas dos localidades.

“Llevamos más de un año trabajando en este sentido y, tras ser sometido a exposición pública, el último paso era la publicación en el BOCYL, así que estamos muy contentos de que vayamos avanzando”, comentó Alicia Palomo, alcaldesa de El Espinar.

El objetivo principal de la creación de dicha Mancomunidad es el de suministrar agua al complejo urbanístico residencial de los Ángeles de San Rafael (LASR), un problema que viene de lejos.

Según se explica en la exposición de motivos, “la Urbanización se concibió como una urbanización “de iniciativa particular” y como tal fue progresivamente desarrollándose, primero con viviendas ocupadas principalmente como segunda residencia de propietarios avecindados en Madrid, sin apenas residentes permanentes y ocupación principalmente durante períodos vacacionales a lo largo del año. Sin embargo, las circunstancias socioeconómicas concurrentes en períodos más recientes han propiciado su transformación parcial, de forma que, aunque continúan siendo mucho más numerosos los propietarios no residentes, a fecha 1 de marzo de 2018 estaban empadronados en LASR alrededor del 15 por ciento de los vecinos de cada uno de los municipios mancomunados: 1.345 en El Espinar y 47 en Vegas de Matute. Al desconocer la actual legislación urbanística de la región de Castilla y León este tipo de urbanizaciones privadas, las dudas sobre su aplicabilidad a una situación preexistente fueron resueltas por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León en el sentido de que el Ayuntamiento de El Espinar debía recepcionar la Urbanización y prestar en ella los correspondientes servicios municipales, lo que viene haciendo desde hace tiempo, excepto en lo tocante a los servicios de abastecimiento y saneamiento de agua, puesto que la red de abastecimiento o suministro domiciliario de agua se configuró desde el principio para la totalidad de la urbanización, sin conexión con las redes municipales de ninguno de los dos Ayuntamientos, contando con embalses construidos para su específico servicio y ubicando las instalaciones necesarias para su prestación indistintamente en uno u otro municipio”.

“La creación de la Mancomunidad es la única herramienta jurídica posible para la prestación de este servicio municipal, el suministro de agua”, dijo Palomo.

Además, la creación de esta nueva Entidad Local se produce en un momento de alerta de un proceso global de cambio climático que habrá de tener consecuencias en la disponibilidad de agua. En este sentido es ciertamente significativo que el municipio de El Espinar, asentado en la cara Norte de la Sierra de Guadarrama, al pie de varios picos de más de 2.000 metros, haya tenido que establecer durante el pasado año 2017 diversas restricciones en el uso del agua de consumo humano, hasta fecha tan tardía como el 30 de noviembre, en que se dictó, en el mencionado año, el último de los Bandos de su Alcaldía imponiendo nuevas restricciones con la finalidad de ahorrar agua, continúa el escrito.

En ese contexto histórico, los municipios mancomunados han entendido razonable abordar, a través de la nueva Mancomunidad, el propósito más ambicioso de interconectar sus reservas de agua con las ya existentes en LASR de forma tal que en el futuro puedan emplearse indistintamente en cualquiera de los núcleos de población de ambos municipios, los excedentes de agua de los que eventualmente pueda disponerse en otros, tratando de asegurar así las mayores posibilidades de suministro a todos sus vecinos y a sus residentes temporales.

Los órganos de gobierno y administración de la MILASR tendrán su sede en el Ayuntamiento de Vegas de Matute, siendo este el más cercano geográficamente al complejo urbanístico de los Ángeles de San Rafael. La Mancomunidad dispondrá de presidente, vicepresidente, Consejo Directivo y Asamblea de Concejales. Los dos primeros cargos no podrán ser desempeñados por concejales de un mismo Ayuntamiento mancomunado.

“No cerramos la puerta a la prestación de otros posibles servicios en un futuro”, sentenció la regidora espinariega. En el BOCYL se incluye, además, la posibilidad de incorporación de otros municipios en los que pudieran efectuarse desarrollos residenciales, si el planteamiento urbanístico aplicable lo autorizase.