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En la calle Luxemburgo se ve la altura y espesor de la vegetación y la ausencia de aceras. / e. a.
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La falta de limpieza y la vegetación que ha dejado una primavera generosa en lluvias hace que la maleza invada varias calles y parcelas de la urbanización Río Moros generando un “grave peligro de incendios” en una zona poblada y a la vez a pie de monte, cerca del Parque Nacional de Guadarrama. Así lo manifiesta Juan José Escobar Sanz uno de los propietarios de esta urbanización donde tiene su segunda residencia, que lleva tres años reclamando la actuación municipal y denunciando la “desidia del Ayuntamiento, que hace dejación de sus funciones” por no mantener limpias las calles ni requerir a los propietarios a que actúen igual en las parcelas que están sin edificar, según explica este vecino que en una ocasión ya se ha visto obligado a sofocar un incendio con sus propios medios.

Este verano ante el temor acrecentado por la abundancia de vegetación salvaje han intensificado sus acciones ante el Consistorio de El Espinar y llegado a pedir la intervención del Procurador del Común. “Espero de verdad que me ayude pues no puedo dormir tranquilo pensando que cualquier día me despierte un incendio junto a mi vivienda” asegura Juan José Escobar Sanz en el informe remitido el pasado día 2 de agosto al Procurador del Común.

En declaraciones a esta redacción, Escobar Sanz asegura que se estremece por los acontecimientos que han ocurrido hace unos días en Grecia, —con los incendios que han sufrido en zonas urbanas— y no puede dejar de pensar “qué ocurriría si cualquier viandante fumador que pasea por esas calles de la Estación tirara una colilla”. “De verdad se han parado a pensar los responsables del Ayuntamiento, encabezados por la señora alcaldesa que ha recibido al menos tres escritos denunciando esta situación que padecemos años tras año, la peligrosidad de esta situación. ¿A quién responsabilizará de lo que acontezca?, ¿Quizá a la climatología?”.

El denunciante no entiende como un municipio con unos 10.000 habitantes es incapaz de dar un servicio de limpieza básico “y sin embargo, no se priva de gastar en fiestas cientos de miles de euros”. No se explica que en una noche de verbena se puedan gastar miles de euros “pero no haya dinero para contratar una cuadrilla que desbroce y limpie las aceras”. En el escrito remitido al Procurador, Escobar Sanz asegura que los responsables municipales “no tienen la valentía de obligar a los vecinos a limpiar sus parcelas, pero es entendible dado que, cómo va a exigir esa obligación a los vecinos, si la propia institución que dirige es incapaz de limpiar lo que le corresponde”.

Víboras

Dada esa proximidad al monte y la abundancia de maleza al encontrarse las parcelas en estado salvaje, Escobar Sanz advierte que también existe un peligro real de mordeduras de víboras. “Casi todos los años veo alguna en mi parcela —manifiesta el vecino— y esos avistamientos sólo pueden ser debidos a esa grave dejadez del Ayuntamiento en la limpieza de los viales y en su inacción para que los propietarios limpien sus propiedades”.

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