Cabezuela también ha sido abastecida con agua embotellada. / F.D.
Cabezuela también ha sido abastecida con agua embotellada. / F.D.
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Las analíticas periódicas que realizan los ayuntamientos en sus redes de suministro de agua para consumo humano, con el control sanitario del Servicio Territorial de Sanidad de la Junta, indican que “se cumplen todos los parámetros establecidos por la normativa vigente en cuanto a calidad y seguridad del agua potable en la provincia”. En este momento, sólo en el municipio de Ortigosa de Pestaño, con 100 habitantes, y en la entidad local menor de Valdesimonte, con 80, que en los últimos análisis realizados en su red de abastecimiento registraron leves incumplimientos de los niveles de nitratos, es necesario suministrar a su población agua embotellada para uso de boca.

En 2011, el agua de consumo humano de 28 localidades de la provincia no alcanzaba los parámetros adecuados de potabilidad, por contaminación por arsénico o nitratos, lo que afectaba a una población de 6.984 ciudadanos y supuso un presupuesto en ese ejercicio de 246.000 euros, destinado al suministro de agua potable, en cisternas o embotellada, a esas poblaciones.

Entre los parámetros que se analizan para determinar la calidad del agua de consumo humano, se estudia la presencia de plaguicidas y, en la provincia de Segovia, en 2018 no se registró ningún incumplimiento en este parámetro. Los plaguicidas incluyen un número muy elevado de sustancias (hasta 40) y se controlan las más significativas de acuerdo con los análisis de riesgos establecidos. El año pasado se analizaron en las aguas de consumo humano de la provincia 3.477 parámetros plaguicidas, ninguno con valores superiores a los establecidos en la legislación vigente.

De acuerdo con el Plan Nacional de Contaminantes en Alimentos, también se controla la posible contaminación de alimentos por plaguicidas, y en Segovia el año pasado se analizaron nueve muestras (de huevos, lechugas, zanahorias y puerros) sin que ninguna fuera positiva a plaguicidas. En 2018, no se ha recibido comunicación de ningún positivo a plaguicidas en muestras de alimentos con origen en la provincia de Segovia, ni de nitratos.

Por otro lado, un estudio realizado por Ecologistas en Acción establece 116 zonas vulnerables a la contaminación de las aguas por nitratos en la provincia de Segovia. El colectivo ha publicado un mapa, disponible en www.nomascerdos.org, que muestra los municipios cuyas aguas están contaminadas por nitratos en Castilla y León, con más de 700 puntos conflictivos. El mapa ha sido elaborado partiendo de un informe de la Junta. Dicho proyecto eleva a 709 el número de municipios afectados en la comunidad, habiéndose superado en los mismos la máxima concentración de nitratos permitida para las aguas de consumo público según la legislación (50 miligramos por litro). Hace apenas nueve años, eran 67 los municipios que superaban este límite. Ecologistas en Acción denuncia que detrás de este problema se encuentran “el uso creciente de abonos químicos en la agricultura y el avance de la ganadería industrial”. “Solucionar este problema debe ser un asunto prioritario en la agenda política”, concluyen.