Fundación Alonso Lozano en una de sus intervenciones públicas / c. núñez
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La Fundación Alonso Lozano hace balance a un mes de haber concluido el curso y tras su trabajo realizado en los colegios de Cuéllar y el CRA de Peñafiel. La Fundación continúa desarrollando actividades destinadas a la infancia más vulnerable y que, por motivos ajenos a ellos, puede quedar excluida y marginada socialmente. Realizan distintos programas aunque entre ellos destaca el programa ‘Nana Alonso Lozano’, que está dividido en dos programas dirigidos a los centros de Cuéllar y Peñafiel.

La primera de las acciones se denomina ‘Apoya’ y está destinada a niños de familias con deficiencias económicas; no pueden permitirse ofrecer a sus hijos clases particulares. Por eso, ‘Apoya’ consiste en ayudar a niños que puedan mejorar sus calificaciones académicas mediante juegos, estudio y ayuda pedagógica. Se les proporcionan las herramientas de estudio necesarias para que puedan adaptarse al nivel acorde a sus capacidades, y se les ofrece la oportunidad de que aprendan a ser autosuficientes en sus clases y tareas. Es un programa que durante los últimos años ha ayudado a más de 300 alumnos de todos los niveles. Concretamente, durante el curso 2018/2019 han prestado apoyo a 77 alumnos en Cuéllar.

La segunda de las acciones que realiza la Fundación se llama ‘Niños integrad@s’ y se plantea como una ayuda directa a los centros escolares para que puedan dotar a los alumnos con desventajas sociales de todos los recursos necesarios para desarrollar su experiencia académica con éxito. También se viene desarrollando en los municipios de Cuéllar y Peñafiel desde el curso 2013/2014, obteniendo grandes resultados y consiguiendo que a los alumnos no les falten elementos tan esenciales para el desarrollo educativo como pueden ser unas gafas, material escolar o el pago de la cuota de una excursión con el resto de compañeros. DEsde la Fundación buscan la rigurosidad y comprueban que realmente sirve de apoyo a quienes lo necesitan; por eso se supervisa cada caso por el equipo directivo y la propia Fundación. Solo se da este tipo de ayudas a las familias de los alumnos con necesidades económicas reales y que tengan una actitud positiva ante los compromisos que exige la escolarización.

Estos programas se pueden desarrollar gracias a la colaboración e implicación de los propios centros educativos que son los que ayudan a ponerlo en marcha al iniciar el curso y detectan las verdaderas necesidades de los jóvenes, además el grupo docente esta en contacto continuo con nuestro equipo durante todo el curso para conseguir los mejores resultados.

más centros El patronato de la Fundación Alonso Lozano, viendo los buenos resultados, está valorando la posibilidad de extender el programa a otros centros educativos. Actualmente invierten en estos programas aproximadamente 30.000 euros anuales y por ello, para poder extender el proyecto a otras localidades, necesitan la implicación económica de las administraciones locales y provinciales, también de las empresas y particulares del entorno, que entiendan este proyecto como una inversión de futuro .La intención de la Fundación es también poder seguir realizando ambas acciones e ir incorporando otras nuevas como la colaboración con el huerto escolar que se intentará desarrollar junto al CEIP San Gil y su Ampa este curso.