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Hacía 27 años que no se celebraba en la parroquia de la localidad, pero este año Cuéllar volvió a acoger esta particular fiesta que mantuvo en vela a decenas de personas. La vigilia, promovida por el grupo de Adoración Nocturna de la Diócesis, comenzó a las 22.30 horas de la noche del sábado, y se alargó durante toda la madrugada. Primero fue el turno de vela de la comunidad parroquial de Cuéllar, que dejó paso a los miembros de la Adoración Nocturna; en total se realizaron cinco turnos de adroación. Precedieron a los rezos la presentación y exposición del Santísimo Sacramento del Altar y, posteriormente, el Santo Rosario y Oración de Laudes.

Seguidamente tuvo lugar la eucaristía, a la que se siguieron sumando fieles, para después salir en procesión, a las 6.00 de la mañana, por las calles de la villa. Las horas intempestivas no restaron devotos, ya que contaron con gran número de miembros de la parroquia, que junto a los grupos de Segovia y el sacerdote Fernando Mateo, recorrieron las calles con el Santísimo para bendecir los campos. La bendición se extiende a todos los frutos de la tierra, a los mares y los peces, molinos, lagares, fábricas, talleres donde “los dones de Dios se elaboran para el servicio y el bien de los hombres”. Así, llegaron a la iglesia de Santa María de la Cuesta, conde concluyeron los actos. La vigilia, típicamente comunitaria, tiene carácter festivo, humano, popular y de auténtica hermandad, como lo definen desde la Adoración Nocturna de Segovia, fundada en 1.904 y que cada año recorre una localidad de la provincia de Segovia. El verdadero sentido de la festividad es “dar gracias a Dios por los frutos de la tierra y los logros del trabajo humano, poniendo el trabajo en sus manos para que Él lo transforme en frutos de redención”.

Para concluir con la velada, a las 7.00 horas, el Centro Parroquial fue el lugar elegido para desayunar en comunidad. Miembros de la parroquia de Cuéllar se reunieron en las instalaciones del Centro para compartir este momento tras la vigilia, eucaristía y procesión, que 27 años después ha tenido Cuéllar como escenario, sin saber cuándo volverá a repetirse en este municipio.