El delegado territorial de la Junta comprobó ayer el estado de obras. / el adelantado
El delegado territorial de la Junta comprobó ayer el estado de obras. / el adelantado
Publicidad

La Junta restaura la espadaña de época barroca de la iglesia de Nuestra Señora de la Natividad de Duruelo. El delegado territorial, Javier López-Escobar visitó las obras, con las que se pretende remozar el aspecto del monumento, frenar la pérdida de material que estaba sufriendo la espadaña y reparar la plataforma de acceso a este elemento, con una inversión que asciende a 42.289,5 euros.
La solución planteada en el intervención emplea mortero de cal, del mismo color que el existente en el conjunto de la espadaña, para la reparaciones de las juntas entre sillares. También las piezas de aporte necesario para suplir las carencias de piedra son de caliza similar a la existente. Previamente se ha procedido al saneado y limpieza del soporte para proteger de la entrada de agua de lluvia y frenar la erosión.
La estructura de madera de la plataforma de acceso al campanario se sustituye por otra de similar diseño pero elaborada en perfilería metálica por razones de durabilidad, ya que se mantenimiento es prácticamente nulo a lo largo de los años en comparación con una estructura de madera natural. La estructura metálica irá en color marrón, pintada de tal forma que no desentonará con el edificio.
Por otra parte, se va a reparar la filtración de humedades en el encuentro de la cubierta con la espadaña. El zinc empleado en los vierteaguas será en acabado no brillante, una solución integrada, habitual en tareas de rehabilitación de edificios históricos. El aspecto final de la cubierta una vez se lleve a cabo esta actuación será exactamente igual al anterior a las obras, con la salvedad de que habrá quedado resuelta la patología que sufre actualmente.
Localizado en Duruelo, el templo está bajo la advocación de la Natividad de la Virgen. Fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de monumento, en septiembre de 1982. Tiene una sola nave, ábside con tramo cuadrado y un presbiterio semicircular. Los vestigios románicos están en su cabecera. De etapa barroca son el retablo, restaurado en la década de los 90; y el espacio rectangular que se adosó al edificio en el lado sur, con puerta de arco de medio punto.
Su gran espadaña fue construida en sillares de piedra de época barroca, de alto basamento con ventana a la nave; encima, un cuerpo con cuatro arcos de medio punto ocupados por otras tantas campanas y, por remate, otro cuerpo con un arco de medio punto y con frontón curvo en cuyo tímpano ostenta el lema ‘IHS’, y coronado todo con una veleta y cruz de hierro.
Desde su declaración como BIC, la iglesia ha sido objeto de diversas reformas, como la reparación de cubiertas y de la balconada. Todo el conjunto se cubre con un tejado a dos aguas de fuerte pendiente.