En los próximos días concluirán las obras. / el adelantado
En los próximos días concluirán las obras. / el adelantado
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Las obras llevadas a cabo para acondicionar el tramo de la carretera provincial que une el Palacio de Riofrío y La Losa, de 2,9 kilómetros, están a punto de concluir a falta tan sólo de llevar a cabo la recrecida de arcenes, tarea que se espera acometer en breve, en cuanto mejoren las condiciones meteorológicas. En los trabajos la Diputación va a invertir 140.782 euros.

El tramo está incluido en la vía que une Navas de Riofrío y la Estación de Otero de Herreros cuya longitud es de 8,9 kilómetros. Se trata de una vía de comunicación del piedemonte de la Sierra de Guadarrama, que facilita la accesibilidad de numerosos municipios como Navas de Riofrío, La Losa, Ortigosa del Monte y Otero de Herreros, en los que se generan muchos desplazamientos diarios por motivos laborales, educativos, agrícolas y ganaderos entre los mismos municipios y la capital. Está catalogada en el inventario dentro de la Red C y cuenta con una Intensidad Media Diaria (IMD) de 541 vehículos.

Las obras que se han realizado han consistido en el refuerzo del firme de la vía y la señalización horizontal para eliminar asentamientos y agrietamientos. Estos trabajos se realizan mediante la extensión de una o varias capas de mezcla bituminosa en caliente, incluyendo el proyecto la señalización horizontal completa y recrecido de paseos.

Previo a la actuación de conservación se ha llevado a cabo el saneo de la plataforma, con actuaciones puntuales de vaciado y reposición de firme con objeto de eliminar deterioros que afectaban a la capacidad de soporte del firme y la seguridad vial (blandones, roderas, hundimientos, ondulaciones, etc).

En el tramo comprendido entre Navas de Riofrío y La Losa (SG-V-7212) se realizó en 2017 por los equipos de mantenimiento de carreteras una pequeña mejora que consistió en ampliar la calzada de cinco a seis metros de anchura en una longitud de 900 metros, lo que permitió señalizar horizontalmente en la nueva calzada el eje para separar el tráfico de ambos sentidos y por tanto aumentar la seguridad vial. La cuña ensanchada se pavimentó provisionalmente con riegos asfálticos. La última actuación en el pavimento consistió en la mejora del firme con mezcla bituminosa en caliente en el año 1997 habiendo tenido una duración de 21 años.