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Una máquina cosechadora trabajando hace varios días en las inmediaciones de Segovia capital. / kamarero
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La cosecha de cereal de invierno de este año 2018 en Castilla y León será la segunda mayor cosecha de los últimos cinco años, con una previsión que supera los 7 millones de toneladas, lo que representa un incremento del 24 % respecto a la media de los últimos cinco años (5,8 millones de toneladas), siendo dos veces y media superior a la cosecha del año pasado (2,7 millones de toneladas), que estuvo muy afectada por la situación de extrema sequía.

Esta cosecha afectará de una manera importante a la producción de cereales de España, que se estima en esta campaña en unos 18 millones de toneladas, representando Castilla y León en torno al 40 %. Estos datos se han dado a conocer por la consejera de Agricultura y Ganadería, Milagros Marcos, cuando la temporada avanza y en la provincia de Segovia afronta su última etapa.

Las labores preparatorias del terreno y la siembra se iniciaron con temperaturas elevadas en la mayor parte de la Comunidad y con una situación de sequía extrema, con un déficit de precipitación del 80 % respecto a la media mensual. Estas condiciones incidieron en una irregular nascencia en la mayor parte del territorio y un retraso en el desarrollo del cultivo. Sin embargo, la situación empezó a cambiar a partir de enero que, aunque fue cálido, por primera vez desde septiembre, no padeció déficit de precipitaciones respecto a un mes normal. El incremento de las precipitaciones en los meses de primavera permitió una mejora notable en el desarrollo del cultivo y un ahijamiento normal, aunque el exceso de humedad ha ocasionado que en algunas provincias se hayan presentado dificultades para el abonado de cobertera y los tratamientos fitosanitarios y herbicidas.

Sanidad vegetal

El mes pasado, con temperaturas normales en la mayor parte de la Comunidad, ha sido, sin embargo, un mes muy singular respecto a las precipitaciones, convirtiéndose en uno de los meses de junio más lluviosos de los últimos cien años. Estas condiciones han propiciado un buen desarrollo de las fases finales del cultivo que, con carácter general, presenta un buen estado sanitario y solamente cabe destacar las incidencias meteorológicas de tormentas con granizo en los meses de junio y julio en algunas zonas, de forma muy localizada, muy especialmente en las provincias de León, Palencia y Burgos. La extensión global afectada en diferentes intensidades en el conjunto de la Comunidad Autónoma se estima en torno a un 10 % de acuerdo a la información facilitada por Agroseguros.

Seguros

La superficie de cultivos herbáceos extensivos asegurada en Castilla y León se ha visto incrementada debido a las medidas de la Junta y cuyo objetivo ha sido dotar al sector de instrumentos que afiancen la competitividad de las explotaciones agrarias, permitiéndoles gestionar los riesgos que puedan poner en peligro su rentabilidad.

Este cambio de modelo ha implicado un aumento de financiación, se ha triplicado el presupuesto en lo que va de legislatura y el impulso de las mejoras en las condiciones del seguro, todo lo cual se ha traducido en que la superficie asegurada en esta campaña haya superado el 80 % y el número de pólizas suscritas se haya elevado por encima de las 40.000 en Castilla y León.

La consecuencia de las condiciones meteorológicas que han caracterizado la campaña agrícola es un retraso generalizado, en torno a tres semanas, pero con una buena previsión de cosecha, superior a la media de los últimos cinco años y más de dos veces y media que la obtenida el año pasado, muy afectada por la sequía extrema, convirtiendo la cosecha de este año en la segunda en producción de estos últimos cinco años. Las labores de recolección están más avanzadas en las provincias de Ávila, Salamanca, Segovia, Valladolid y Zamora, en las que ya se ha cosechado el 40 % de la superficie, en mayor medida la cebada que el trigo.

Asaja pide que los productores puedan beneficiarse del alza del precio del cereal

En estos momentos, en los que tras las prolongadas tormentas se generaliza la cosecha en la Comunidad Autónoma, Asaja exige que los agricultores de Castilla y León se beneficien de la tendencia alcista de los precios del cereal, tal como marcan los mercados internacionales. En Francia, referente máximo en producción y exportación de cereal en la Unión Europea, país en el que se estima una reducción de alrededor del 7 por ciento de la cosecha, en el último mes y medio los precios han subido alrededor de un 18 por ciento. De hecho, en los mercados de futuro galos se apunta que para septiembre se pagará el trigo por encima de 190 euros por tonelada. En general, las perspectivas internacionales de producción de cereal han mermado y los mercados se están preparando para una reducción en las reservas.

Sin embargo y contra toda lógica, en España y en Castilla y León se está propagando por parte de los almacenistas un pesimismo infundado en torno a los precios. “Nos quieren convencer de que las cotizaciones se determinarán por las previsiones de cosecha de aquí, como en los viejos tiempos. Pero ahora son los mercados internacionales los que marcan los precios, como bien comprobamos el año pasado, cuando una cosecha catastrófica no impidió que se pagara bajo el cereal”, denuncia Asaja en un comunicado.

La organización profesional agraria califica de “movimientos interesados” los promovidos desde los intermediarios para tirar a la baja los precios. “El objetivo no es otro que aprovisionarse de todas las toneladas posibles a bajo precio y, una vez obren en su poder, permitir que suban los precios y se ajusten a los valores reales, los internacionales, quedándose los almacenistas con todo el beneficio”, señala la OPA.

Asaja critica que los intermediarios estén tratando de aprovecharse de un sector agrario muy debilitado tras la sequía de 2017, y que ha tenido que afrontar los insumos de la campaña actual con muchas dificultades, por lo que necesita vender para recuperarse económicamente. “Es ruin poner a los agricultores entre la espada y la pared, ofreciéndoles precios indignos que apenas les permitirán subsanar las deudas pasadas, con lo que tendrían que afrontar la siguiente campaña de nuevo con muchas dificultades”, lamenta la organización agraria.