Una cosechadora de cereal hace unos días cerca de Segovia.
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La producción de cereales otoño-invierno de la campaña de comercialización 2019/20, que comienza el próximo 1 de julio, caerá un 30,21 % y no superará los 13 millones de toneladas, una cifra final que es muy inferior a la media de los últimos cinco años, que rondaba los 20 millones de toneladas.

Esta es una de las conclusiones recogidas en la Asamblea General de la Asociación de Comercio de Cereales y Oleaginosas (Accoe) y que, según su secretario general, José Manuel Álvarez, se debe a las condiciones climáticas desfavorables en primavera.

«La falta de agua, sobre todo en mayo, en Castilla y León, que es la mayor zona productora, se ha traducido en un descenso de rendimientos», que en términos nacionales han pasado de los 3.300 kilos/hectárea de 2018 hasta los 2.360 kg/ha de este año. La superficie de cereal de otoño, invierno, según Accoe con datos del Ministerio del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) de febrero de 2019, alcanza un total de 5,5 millones de hectáreas, cifra similar a la de campañas anteriores. Las «expectativas» de Accoe pasan «en estos momentos» por una cosecha de 12,96 millones de toneladas (-30,21 %), de los que 6,20 millones son de cebada (-27 %); 4,46 millones de trigo blando (-25,35 %); 848.369 Tm de trigo duro (-40,10 %); 773.042 t. de avena (-47,18 %); 419.182 t. de triticale (-48,39 %) y 252.174 t. de centeno (-26,12 %).

Sobre la cosecha en Castilla y León la organización agraria COAG ha calculado en 480 millones de euros las perdidas ocasionadas por la sequía y otras condiciones climatológicas adversas en la campaña 2018-2019 en Castilla y León.

En un comunicado dicen que la de este año es «la segunda peor cosecha de cereal del presente siglo, únicamente mejor que la nefasta recolección de 2017». Los efectos de la falta de precipitaciones afectarán por igual a cultivos herbáceos para grano, forraje y pastos y se hacen extensibles a los sectores ganaderos, incluida la apicultura. Según COAG, estos daños vienen después de un año, como el de 2018, que había permitido compensar parte de las pérdidas del año anterior, la cosecha de 2019 va a ser «mala» en Castilla y León.

Volviendo a los datos de Accoe, en cebada, hay tres comunidades que cosecharán este año más de un millón de toneladas: Castilla y León (1,89 millones, -24,26 %); Castilla-La Mancha (1,55 millones, -32,98 %) y Aragón (1,11 millones, -32,00 %).

El cultivo de trigo blando, que se reparte por 14 regiones fundamentalmente, lo protagoniza sobre todo Castilla y León, (1,14 millones de toneladas, -30,27 %), Aragón (511.627 tm. -6,06 %), Castilla-La Mancha (500.503 tm, -29,44 %), Andalucía (319.217 tm, -15,46 %) y Navarra (308.800 tm, -19,14 %).

La estimación de campaña de trigo duro baja un 36,75 % en Andalucía (672.407 t) y un 46,89 % en Aragón (145.508 t), las dos primeras zonas productoras.
Respecto a la avena, la cosecha en Castilla-La Mancha se situará en 223.854 tm. (-47,81 %) y la de Castilla y León, en 195.412 t. (-50,85 %).

Accoe calcula para el triticale y «otros cereales» una cosecha de 141.257 tm en Andalucía (-60,08 %); 119.343 t en Castilla-La Mancha (-46,41 %) y 70.638 tm en Aragón, donde sube un 13,01 % respecto al volumen de 2018.

Castilla y León es también la primera productora de centeno (185.669 tm, -31,15 %), seguida de Aragón (29.248 tm, +18,10 %) y Castilla-La Mancha (20.185 tm, -39,73 %).

Primeras pruebas de siega en Segovia.

Estos días se han realizado algunos intentos para iniciar la cosecha de cereal en la provincia de Segovia. En concreto se ha cosechado alguna pequeña finca en Valverde del Majano —en la imagen superior—. Sin embargo, la humedad que todavía tienen los cultivos ha obligado a los agricultores a posponer la faena de siega para más adelante. Las previsiones de aumento de las temperaturas y ausencia de previsiones hacen augurar el inicio de la cosecha de forma inminente.