Juan Carlos Llorente durante su visita en Fresneda. / el adelantado
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El verano es una buena época para conocer el patrimonio,y gracias a iniciativas como esta promovida por la Asociación Cultural San Benito de Gallegos, los vecinos descubren maravillosos rincones de la comarca. La salida organizada por el colectivo para visitar las poblaciones de Remondo y Fresneda contó con una gran participación; más de una treintena de vecinos de diversas localidades de El Carracillo -entre otras- se animaron a esta visita guiada que estuvo dirigida por el historiador cuellarano Juan Carlos Llorente.
Guía de lujo para una visita de lo más enriquecedora, en la que el historiador explicó los detalles arquitectónicos más singulares de cada uno de los templos visitados. No faltaron datos sobre la imaginería religiosa que cada uno alberga, ni características demográficas y poblacionales de los municipios en el siglo XIX, recogidos en el Diccionario Geográfico- Estadístico- Histórico de España de Pascial Madoz. También se visitó el Molino Alvarado, a las afueras de Fresneda, ubicado en la carretera en dirección a Coca, otro lugar desconocido para muchos y que Llorente desgranó.

La salida concluyó con una comida en el Restaurante Cabrera de Chañe, y la satisfacción de los presentes, que además disfrutaron de las fiestas patronales de Fresneda, coincidiendo con su visita.

EN CUÉLLAR Llorente se encarga también de las visitas al Patrimonio organizadas por el Ayuntamiento de Cuéllar. Estas cuentan con gran cantidad de público de las localidades contiguas a la villa, con público como el que realizó la visita anterior. Mañana será el turno de conocer el Convento de la Purísima Concepción, una joya arquitectónica, histórica y religiosa que los propios vecinos de Cuéllar pueden descubrir en profundidad. Durante todo el mes de julio están previstas estas visitas, que se iniciaron el sábado pasado y continuan con la iglesia de San Esteban, Capilla de La Magdalena y aledaños el sábado 20 de julio, y el Monasterio de Santa Clara y alrededores el 27 de julio. Para ser partícipes solo es necesario acudir al punto de encuentro de la visita a las 11.00 horas del sábado correspondiente. El precio establecido es de dos euros, y en las visitas se entrega un díptico con documentación del objeto de la visita.