Interceptada una conductora que había superado los 220km/h en la A-1

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La Guardia Civil interceptó el pasado sábado a un turismo que circulaba a 223 kilómetros por la autovía A-1 a su paso por la provincia de Burgos en un tramo en el que la velocidad está limitada a 120. La mujer fue detenida cuando cruzaba la provincia de Segovia en dirección a Madrid.

Por estos hechos, se investiga a A.C.S.N, una joven de 25 años, como presunta autora de un delito contra la seguridad vial al rebasar la velocidad establecida para la vía en más de 80 kilómetros por hora. Los hechos ocurrieron a las 12.51 horas de este sábado en la autovía A-1, a su paso por la comarca de La Ribera, en Burgos, cuando un radar de un vehículo de la Guardia Civil captó la velocidad de un turismo de alta gama que circulaba por la vía. El cinemómetro marcó 223 kilómetros por hora, lo que supone superar en más de 80 la velocidad genérica establecida para esta vía, que al tratarse de una autovía es de 120 kilómetros por hora.

Dada la elevada velocidad a la que circulaba la infractora y la peligrosidad de la maniobra de parada se optó, en coordinación con el Subsector de Tráfico de Segovia, que fuera interceptada varios kilómetros más adelante, ya en la provincia vecina.

Allí, una vez identificada le fue comunicada la incidencia y se instruyeron diligencias en calidad de investigada como presunta autora de un delito contra la seguridad vial.

La Guardia Civil ha recordado que este tipo de acciones ponen en peligro la propia integridad física de conductor y acompañantes, en el supuesto de transportar pasajeros, y la del resto de usuarios de la vía. “Además de las posibles fatales consecuencias en una colisión o salida de vía, en caso de una reducción drástica de velocidad o una súbita maniobra se largan las distancias de parada y aumentan las posibilidades de perder el control del vehículo, respectivamente, coadyuvando al accidente”.