Las danzas delante de la imagen de la Virgen abrieron la procesión, bailando la jota en todo el recorrido alrededor de la ermita. / EL ADELANTADO
Las danzas delante de la imagen de la Virgen abrieron la procesión, bailando la jota en todo el recorrido alrededor de la ermita. / EL ADELANTADO
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Carbonero inició ayer sus fiestas con la tradicional ofrenda floral a la Virgen del Bustar como principal acto de la jornada. El presidente de la Diputación Francisco Vázquez quiso acompañar a los carbonerenses en una de sus citas anuales con su patrona en la ermita que lleva su nombre. Como es también tradición, los comisarios, mayordomos y priostes, encargados del mantenimiento del recinto, accedieron a la iglesia. Juntos a ellos la alcaldesa de la localidad, María Ángeles García Herrero; la reina de las fiestas, Sara Yagüe, y sus damas Rocío Herrero, Andrea Fuentes, Carla Rubio e Irene Pascual.
En una ermita completamente abarrotada de feligreses y devotos de la Virgen del Bustar, el párroco Alberto Espinosa se encargó de oficiar la misa. Una ceremonia que concluyó con la tradicional ofrenda a la Virgen y el canto de la salve. Comenzó entonces la procesión, amenizada por el grupo de la escuela de dulzainas y tamboril de Carbonero. Abría la comitiva el pendón portado por quien el año pasado pujó por introducirlo en la ermita, lo que le daba derecho a sacarlo este año.
Cerca de un millar de personas siguió la procesión. Unos dos centenares de ellas abrieron paso a la imagen de la Virgen bailando la jota en su recorrido alrededor de la ermita. Los festejos de Carbonero el Mayor, en honor a la Virgen del Bustar, se van a prolongar hasta el martes 11 de septiembre y en ellos destacan la celebración de actividades taurinas, como los tradicionales encierros, novilladas, sueltas de vaquillas y actividades para todos los públicos. Destaca también el protagonismo de las peñas y charangas que dan color a la fiesta, alegrando las jornadas de la mañana a partir del término del encierro y con la tradicional hora del vermú, que congrega cada día a cientos de personas.

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