Granalu fabrica 700 semirremolques anuales en Sanchonuño

La empresa se ha convertido en el primer exportador español de este sector cuyo volumen acapara el 30% de la producción

Sanchonuño no sólo es un polo industrial hortícola, sino que además su tejido empresarial alberga otras firmas que son referentes en el mundo de la automoción, como es la fabricación de semirremolques de aluminio. Se trata de la firma Granalu. Con filosofía de empresa familiar, emplea a 130 personas y que este año prevé fabricar 700 unidades de las que el 30 por ciento viajan al exterior, y facturar unos 26 millones.

La fábrica ha recibido la visita del presidente de la Diputación, Francisco Vázquez, que, acompañado del alcalde del municipio, Carlos Fuentes Pascual,testimoniaron el agradecimiento institucional por el esfuerzo de desarrollar esta actividad en el ámbito rural con la importancia que supone este hecho para el desarrollo de la comarca.

Un semirremolque es una estructura de transporte que apoya sobre un eje móvil y que parte de la carga descansa en la cabeza tractora del vehículo que lo desplaza. Tanto el chasis como la carrocería son de aluminio. La especificación la hace Alberto Guijarro, gerente actual de la empresa, la segunda generación, después de que su padre decidiera instalarse en Sanchonuño en 1985. El empresario reconoce la colaboración del Ayuntamiento de entonces a la hora de facilitarles contactos para adquirir el suelo necesario para iniciar la actividad.

Desde ese momento la empresa ha dado un importante salto cualitativo y sobre todo cuantitativo. El crecimiento económico actual lo evidencia. Una empresa de tinte familiar cuya impronta se nota en la perseverancia. Con la crisis, las unidades que salían de la factoría de Sanchonuño no superaban el centenar. Ahora prevén cerrar 2018 con una producción de 700 unidades.

Exportación

Para alcanzar el ritmo de crecimiento del 14 por ciento anual previsto para los tres próximos años ha tenido un papel fundamental la exportación. El mercado exterior supuso en su momento la supervivencia de la empresa. Ahora le mantienen en países como Portugal, Italia, Francia y Bélgica, Reino Unido, Ecuador o Israel, que este año ha entrado con mucha fuerza. En Corea, también disponen de distribuidor y hacen operaciones al Norte de África. La exportación acapara el 30 por ciento de la producción y es la primera factoría en número de transacciones internacionales de España en semirremolques de aluminio. El resto, la mayor parte destinada a trabajos relacionados con la construcción y obra pública, se queda en nuestro país.

La repercusión de la empresa en la comarca es notable. A los 130 trabajadores que ocupa, sobre todo de la localidad y la comarca, hay que sumar otros 30 empleos indirectos y una red propia de siete agentes comerciales. El gerente defiende que estar ubicado en el medio rural es una ventaja: “Dar empleo a la gente de la zona nos aporta sobre todo estabilidad en la producción, que para una empresacomo la nuestra es fundamental. Nos caracterizamos por aportar fijeza en el empleo. Tenemos una plantilla muy estable a la que procuramos dar continuidad por las características del trabajo que realizamos. Es un trabajo bajo pedido, y no podemos permitirnos la temporalidad”. El único hándicap es la falta de empresas auxiliares en el entorno, y que cuesta encontrar empleo actualmente. “Pero en contraprestación —admite— contamos con la fidelidad del trabajo, que nos permite programar mejor y con más certeza. Por todo ello estamos orgullosos de tener una empresa como esta en la provincia y en el medio rural”.

En la actualidad la empresa ocupa unas instalaciones de 10.000 metros cuadrados en una parcela de 34.000 metros. Ha iniciado un proceso que le llevará a invertir 1,5 millones de euros en la actividad con la construcción de nuevas naves, para lo que acaban de adquirir nuevo suelo y líneas de montaje con las que prevén seguir incorporando desde este mismo momento a más trabajadores.

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