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Una de las calles de Cuéllar
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La intensa lluvia caída en la tarde de hoy mantien cortada la carretera CL-602 a su paso por la localidad de Vallelado, según informaron fuentes de la DGT y de la Delegación Territorial de la Junta.

El corte de la vía se produjo pasadas las 19.30 horas, cuando el agua acumulada por la tormenta provocó un embalsamiento de la calzada inundando una superficie de casi un kilómetro de longitud, entre los puntos kilométricos 103 y 104, de esta carretera de titularidad autonómica.

La Guardia Civil se ocupó de impedir el paso de vehículos, por lo que algunos vecinos no pudieron llegar a sus domicilios. Los bomberos de Segovia fueron alertados y se desplazaron hasta el lugar dotados, entre otro material, de una lancha neumática.

La carretera permane impracticable esperando a que baje el nivel del agua para poder abrirse al tráfico. El casco urbano de Vallelado se sitúa en una vaguada por el que cruza el arroyo del Horcajo.

Publicada por Carlos Baeza Fraile en Miércoles, 26 de septiembre de 2018

Anteriormente, en Cuéllar, el sol de la tarde dejó pasó a una tormenta que comenzó suave y hacia las 17.00 horas, desató toda su fuerza hasta que el agua se hizo dueña de muchas de las calles. Las zonas de inundación habitual, como la explanada junto a la Plaza de Toros, El Soto o Los Paseos, volvieron a ser improvisadas piscinas. Pero en esta ocasión, calles normales como Tenerías, la avenida de los Toros, Santo Tomé y otras del centro, sufrieron las consecuencias de la tormenta y las arquetas se levantaron. Como si se tratara de géiseres, cruces como el de San Francisco o Santa Clara fueron puntos muy complicados y obligaron a que los servicios de Aquona y Municipales se volcaran para solucionar los primeros problemas.

Pero esto no fue todo, porque el tráfico hubo de pararse en puntos como la calle La Resina; y un árbol cayó en El Soto, porque las rachas de viento superaron los 54 km/h. Las fotos y los vídeos de los vecinos comenzaron a difundirse rápidamente, mientras la Policía Local siguió cubriendo los problemas causados. Otros vecinos tuvieron que hacer todo lo posible por salvar garajes y bajos, ataviados con botas de agua y cepillos para achicar agua. Los trabajos de limpieza se prometen bastante duros, porque la tormenta fue de las más fuertes en los últimos años.