17_1-fuenterrebollo-bolillo
La primera edición tuvo gran éxito de participantes. / EL ADELANTADO
Publicidad

La segunda edición del Encuentro de Bolillos de Fuenterrebollo se celebra el próximo sábado 8 de septiembre y en su programa incluye, además de un encuentro de encajeras con labores, centenarias unas y más modernas otras, el nombramiento de Esther Maganto como Encajera del Año, talleres demostrativos y participativos de esgrafiado, una exposición de trabajos de encajes y la conferencia que impartirá Pablo Arévalo Mardomingo.
La mañana estará dedicada a las bolilleras, a sus labores de encaje y técnicas de trabajo, así como a disfrutar de la diversidad de materiales que utilizan para su realización. A lo largo de la mañana se llevarán a cabo talleres demostrativos sobre paneles que realizará Pablo Arévalo, esgrafiador segoviano y especialista en este oficio de origen mudéjar, acompañado de varios de sus alumnos, así como por profesoras de la Escuela de Arte y Superior de Diseño Casa de los Picos de Segovia; y talleres participativos de esgrafiado para todos los públicos.

Asimismo, los asistentes podrán degustar los dulces típicos de la localidad y participar en el sorteo de regalos especiales para la ocasión. El broche de oro a las actividades de la mañana se pondrá con una paella.
Por la tarde se inaugurará la exposición en el Museo Etnológico, que mostrará una amplia variedad de encajes. El museo, ubicado en los antiguos lavaderos, alberga una exposición permanente de utensilios y aperos que fueron el motor de la economía de la localidad durante el siglo pasado, así como una exposición fotográfica sobre el mar de pinares.

Seguidamente, en la ermita de San Roque, Pablo Arévalo y las profesoras de la Casa de los Picos impartirán la conferencia ‘El encaje de bolillos y su proyección en otras artes’, en la que tirarán del hilo de los bolillos para desvelar la relación del encaje con expresiones artísticas como el esgrafiado.

Fuenterrebollo, al igual que numerosas localidades de la geografía, se resiste a perder una tradición ancestral y de una forma de tejer que contribuía al sentir de sus hogares, con sus ajuares, al de su folklore, con sus trajes regionales y sus encajes, e incluso como inspiración para la ornamentación de su arquitectura, con el esgrafiado que decoraba y vuelve a decorar las fachadas de las casas de los pueblos de la provincia.

Compartir