Parte de los actores de Nuestra Señora de la Esperanza. / diego gómez
Publicidad

En la presentación pública de la 37ª Real Muestra de Teatro Especial a los medios de comunicación, el director artístico de uno de los grupos participantes evocó el título de un libro de Ann Cameron ‘El lugar más bonito del mundo’. En este libro se recoge la historia de un niño guatemalteco que era rechazado por el resto y que gracias al amor de su abuela y debido a su afición a la lectura fue aceptado por su propia comunidad. Haciendo una comparación, Esteban Monjas dijo que para él como director del Grupo Teatral San José y para todo su elenco de actores, “Fuentepelayo era el lugar más bonito del mundo” para hacer teatro, por el cariño que reciben por parte de los organizadores y espectadores; y sobre todo, por las relaciones que establecen con el resto de los grupos participantes.

En la jornada de clausura de la Muestra de Teatro Especial de Fuentepelayo actuó como único colectivo el grupo Nuestra Señora de la Esperanza de Segovia, que puso en escena ‘La flauta maravillosa’. Esta obra es una amplia adaptación del tradicional cuento ‘El flautista de Hamelín’, realizada por Isa de Castro (directora artística del grupo).

El hecho de ser el grupo anfitrión y verse como protagonista exclusivo de la última jornada teatral le supuso a este grupo una responsabilidad añadida que les sirvió a los actores como acicate para afrontar el reto con una tranquilidad asombrosa.

Como viene siendo habitual en la historia de este grupo de la capital, se hace destacar el trabajo grupal sobre los valores individuales. Este colectivo hizo un proyecto teatral innovador, ya que en la obra actuaban escolares del centro específico de educación especial, junto a chavales del centro ordinario de Primaria de la localidad. Bailes de todo tipo, música popular; y un rico y vistoso vestuario sirven a este grupo para exhibir un dominio de la escena gracias a la disposición de los componentes del elenco y sobre todo, gracias al rigor técnico que se observa en la mano directora de Isa de Castro. El resultado final fue del absoluto agrado del público que abarrotaba el auditorio de la Casa de la Cultura, quien aclamó con entusiasmo desmedido el buen hacer de todos y cada uno de los actores.

Además de las distinciones teatrales, también se otorgaron los galardones de los 38 Premios ‘Platero’ de Poesía a una docena de jóvenes escritores.

En los tradicionales discursos institucionales se hicieron votos por la continuidad y potenciación de esta Muestra Teatral en el futuro inmediato, por considerar este evento como una de las actividades más enriquecedoras para el tratamiento de la diversidad de las personas.