Las tribulaciones del Sr. Pip hicieron las delicias del público en San Francisco./ c. n
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La novena edición de Festeamus ya está en las calles de Cuéllar desde el pasado viernes, cuando La Orquestina de la Abuela Pina fue la encargada de anunciar con su música que el fin de semana de teatro y música daba comienzo. El encargado del pregón inaugural fue el actor Jesús Puebla, vinculado a esta tierra, a su Castillo y los personajes que en él habitan. Su discurso fue muchas cosas, pero sobre todo, reivindicativo. El actor subió al escenario de San Francisco para manifestar sus ideas en cuanto a la cultura y a Cuéllar, las imperiosas necesidades que tiene la villa en este campo y cómo no, hacer notable la demanda de un teatro auditorio. Haciendo referencia a sus personajes, como don Beltrán, el actor habló de la profesión, de lo duro de esta profesión pero de cómo de gratificante es eso de “recibir el cariño del público en forma de aplauso”. Hizo referencia a todas las ediciones de Festeamus, ya que van nueve y el actor llegó en la primera; “que Festeamus lleve nueve años saliendo adelante, prácticamente de manera autogestionada, con el esfuerzo y la ilusión de sus organizadores, y el apoyo del público, es de por sí una celebración, y por eso ¡Festeamus!”. Puebla apuntó que Cuéllar “siempre ha sido tierra de teatro, no tenéis más que subir las empinadas cuestas que van a dar a nuestro Castillo para disfrutar de las históricas chanzas”, explicó. “Mucho trabajo ha dado y da Cuéllar a las gentes de nuestra profesión. Gracias”, añadió. Habló de los escenarios, del Castillo, “pero un Castillo no es un teatro”; también hizo referencia a San Francisco, “que siempre ha sido un buen lugar, mas en ruinas se encuentra, como toda nuestra política cultural”. Afirmó que su intención no era reivindicar, pero aprovechó el lugar, esas ruinas, la tierra, un auditorio digno para Cuéllar “en el que toda la comunidad teatral, profesional y amateur pueda mostrar sus creaciones, formarse y pueda experimentar, esencial para el arte. Esto es necesario, y es necesario ya”, concluyó el actor. Tras su pregón, Puebla encarnó al Sr. Pip, mimoque hizo las delicias de los asistentes, sobre todo de los más pequeños. Su función, hilarante y muy entretenida para todo tipo de público, fue el punto de partida de un fin de semana que prosigue lleno de música y teatro.