Subida de la Virgen de la Fuencisla
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El centro de la Federación de la Mujer Rural ubicado en la localidad de Hontalbilla acogió ayer una jornada de voluntariado a la que acudieron diferentes personalidades. Juana Borrego, presidenta de la Federación, recibió al director de Familia de la Junta de Castilla y León, representantes de la Diputación de Segovia y a la Subdelegada de Gobierno, Lirio Martín.

Borrego explicó que se espera la nueva ley de voluntariado de Castilla y León, que saldrá en vigor próximamente, y que esto supone que habrá una nueva forma de voluntariado. “Vamos a demostrar cómo y de qué manera se puede hacer”, comentó, recordando también que su primer voluntariado fue realizado en Perú, donde doce mujeres rurales trabajaron y comprobaron que con empeño “las mujeres disponían de todas sus cualidades para ayudar a las personas”. Más tarde, han realizado voluntariado con jóvenes con necesidades, gente en paro; “hemos ayudado a muchas personas en temas sanitarios, de material, de necesidad personal, y económicamente, la Federación ha hecho un voluntariado directo, muy bonito, e indirecto, con la formación”, señaló Borrego. “Es importante que nuestras mujeres siempre están dispuestas a ayudar y a apoyar, no solo en actividades sociales, sino en culturales, en todo tipo de cosas, porque el voluntariado es, sobre todo, de mujeres”, añadió. Explicó que en esta jornada, además de ver las nuevas formas del voluntariado, contar con estas personalidades iba a ser de gran ayuda para conocer la situación en que se encuentra la Junta respecto al desarrollo de la nueva ley.
El director de Familia y Políticas Sociales, Pablo Rodríguez Hoyos, explicó que este tipo de voluntariado existe porque la mayoría de la población en este ámbito son personas mayores, con dependencia, o situaciones con necesidades. Así los grandes objetivos son atender a estas personas con recursos y servicios, profesionalizados e innovadores, y esto es muy importante acompañarlo de voluntariado. “El mundo rural precisa la aportación de personas que añaden un plus a la actividad profesional, sobre todo de afectividad, acompañamiento, trato más humano, que permite hacer ciertass tareas que no se podrían realizar”, añadió. Respecto a la propia ley de voluntariado, explicó que se está elaborando un texto para ella, para su modificación en Castilla y León. en un 54%, el voluntariado es social, aunque también lo es cultural, ambiental, pero ese porcentaje está ahí. “Estamos liderando esta modificación, un texto que sobre todo quiere que sea un voluntariado abierto, que no menoscabe la actividad profesional, que puedan participar menores a partir de 12 años, o personas con discapacidad; también que sea moderno, acorde a las nuevas tecnologías, desde la distancia; por otro lado, un voluntariado protegido, en el que se reconozcan las competencias adquiridas, que las empresas flexibilicen ciertas jornadas para facilitarlo, y además un reconocimiento de las empresas que lo realizan. Por último, el nuevo texto quiere que sea un voluntariado seguro respecto a los antecedentes penales o delitos sexuales”. Así lo desgranó el director, como las líneas generales sobre las que se está trabajando.

Por otro lado, habló del voluntariado de las personas mayores, porcentaje altísimo de población en Castilla y León y al que se deriva el voluntariado, porque además la prestación de servicios es más compleja. Programas como “A gusto en mi casa” van orientados a ello, van dedicados a la persona, a su acompañamiento, “volver a funcionar como en los pueblos, todos pendientes de todos”. Las personas mayores son el foco del voluntariado y esto también se trato en la jornada.
Por su parte, Lirio Martín, subdelegada del Gobierno, fue a apoyar a las mujeres rurales, como no podía ser de otra manera, porque “lo tienen más difícil por el hecho de ser mujer y por ser del ámbito rural, y desde la subdelegación hay que mostrar el apoyo incondicional y poner en valor la actividad que está desarrollando FEMUR”, comentó. Indicó que la participación en el voluntariado siempre es importante, pero que desarrollarlo en este ámbito es fundamental para “conectarse”. Habló de las tecnologías, de los nativos tecnológicos y esas personas, del medio rural, con mayor dificultad para comunicarse. Todo ello, englobado en “la solidaridad del voluntariado, permite desarrollar habilidades y seguir con esa cadena de favores que supone el voluntariado”, concluyó.

Representantes de la presidencia de Cruz Roja y otras personalidades hicieron de este un foro distinto, en el que se buscó que resultado de los talleres y grupos de dinamización den como resultado algo que se plasme en el trabajo de los voluntarios. Las 120 mujeres de Segovia, Ávila, Burgos, Salamanca y Palencia se fueron mucho más preparadas para ejercer una labor imprescindible en la comunidad.